Destacaron que el sector tecnológico ha impulsado su independencia económica
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
Lo que comenzó como un método alternativo de ingresos se ha transformado en un bastión de resistencia y autonomía para cientos de mujeres en el estado. En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, un colectivo de conductoras de plataformas digitales en Chiapas fijó un posicionamiento público para visibilizar tanto los avances en la apertura de espacios como los riesgos latentes que enfrentan al volante.
Para muchas, encender la aplicación cada mañana es un acto de empoderamiento, pero también un desafío logístico y de seguridad en un entorno que aún presenta brechas significativas.
Sandra Isabel García Muñoz, conductora con amplia experiencia en el servicio de transporte por aplicación, señaló que la incursión femenina en este sector no es una coincidencia, sino una respuesta directa a la falta de oportunidades en mercados laborales tradicionales donde la brecha salarial y los techos de cristal persisten.
“Actualmente cada vez más mujeres participan en este sector, lo que ha permitido abrir oportunidades laborales que en otros ámbitos aún son limitadas”, afirmó García Muñoz, destacando que la presencia de la mujer no solo responde a una necesidad económica, sino a un esfuerzo por demostrar capacidad y compromiso en un oficio históricamente masculinizado.
La conductora enfatizó que la percepción del servicio ha cambiado positivamente gracias a ellas. Muchos usuarios especialmente mujeres, estudiantes y padres de familia prefieren solicitar viajes cuando ven un perfil femenino, asociándolo con una mayor empatía y una conducción más responsable. Según García Muñoz, el crecimiento ha sido tal que hoy representan un porcentaje considerable de la fuerza laboral activa en las plataformas que operan en la entidad.
Uno de los puntos clave discutidos fue la conciliación de la vida laboral y familiar. Para las mujeres chiapanecas, muchas de ellas jefas de familia, la flexibilidad de horarios es el principal atractivo de las plataformas.
Sin embargo, esta “libertad” tiene un costo. María Guadalupe Farrera, también conductora de plataforma, puso sobre la mesa el tema de la justicia económica. Si bien el sector está a favor de una regularización que formalice su estatus ante el estado, las conductoras exigen que esto no se traduzca en una carga impositiva asfixiante que reduzca sus ya ajustados márgenes de ganancia.
“Estamos de acuerdo con la regularización, pero pedimos que las condiciones económicas sean más justas para los operadores”, expresó Farrera, refiriéndose a las altas comisiones de las empresas y al incremento en el costo de combustibles y mantenimiento vehicular.
A pesar de los avances, la seguridad sigue siendo el “talón de Aquiles”. Las conductoras hicieron un llamado enérgico a las autoridades locales y a las corporaciones tecnológicas para implementar protocolos de respuesta inmediata. En un estado donde la violencia de género es una preocupación constante, manejar de noche o ingresar a ciertas zonas representa un riesgo doble para las trabajadoras.
La jornada de posicionamiento concluyó con un mensaje de unidad. Las conductoras chiapanecas no solo buscan ser prestadoras de un servicio, sino ser reconocidas como una fuerza económica vital para el estado. La petición es clara: que el “volante” sea una herramienta de progreso y no un espacio de vulnerabilidad.
El llamado final fue hacia las empresas para fortalecer la justicia económica y hacia la sociedad para valorar el trabajo de quienes, día con día, atraviesan las calles de Chiapas para llevar el sustento a sus hogares de forma honesta y profesional.











































