Comerciantes y hoteleros de Puerto Arista denunciaron multas excesivas de hasta 300 mil pesos
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
La principal joya turística de la Costa chiapaneca, el ambiente no es de fiesta, sino de resistencia. Más de 500 prestadores de servicios de Puerto Arista y Playa del Sol alzaron la voz para denunciar lo que califican como un “asedio” por parte de autoridades federales ambientales, al tiempo que exigen el retorno de los eventos masivos, conocidos como “El Pachangón”, a la franja de arena para la próxima temporada de Semana Santa.
Tras una mesa de trabajo con el presidente municipal, los empresarios, palaperos, hoteleros, vendedores ambulantes y rentadores de cuatrimotos manifestaron su hartazgo ante las políticas de restricción de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Los inconformes señalan que, lejos de fomentar el turismo, estas instituciones se han dedicado a aplicar multas “estratosféricas” que oscilan entre los 200 mil y 300 mil pesos.
La principal demanda de la comunidad económica es recuperar el dinamismo económico que caracteriza a la Semana Mayor. Los prestadores de servicios aseguran que el experimento de trasladar los conciertos y eventos con artistas internacionales a la zona de la carretera fuera de la playa ha sido un “rotundo fracaso” en los últimos dos años.
“La derrama económica no es la misma. Al poner los eventos allá, obstruyeron el paso vehicular, generaron caos y los restaurantes y hoteles se vieron afectados porque no había libre tránsito. Puerto Arista vive de la playa y el turista viene a ver al artista frente al mar”, señaló uno de los voceros durante la asamblea.
Para los pobladores, la intención de la autoridad municipal de acatar las normas ambientales choca directamente con la realidad de un pueblo que nació y creció antes de la existencia de las leyes actuales.
“Profepa tiene 20 o 30 años de haberse constituido como ley, pero nosotros ya vivíamos aquí. Son asentamientos de años, usos y costumbres que deben respetarse”, enfatizaron.
Uno de los puntos más álgidos de la protesta fue la exigencia de destitución de funcionarios federales a quienes acusan de prepotencia y falta de capacidad para el diálogo. Los comerciantes relataron episodios donde delegados han ingresado a domicilios particulares o negocios para amenazar con el derribo de palapas si no se pagan multas inalcanzables.
“No tienen la ética profesional. Llegan diciendo: ‘te sales de aquí, tira tu palapa o me das 200 mil pesos’. Eso no es autoridad, eso es venir a sacar dinero”, denunció un empresario local.
Los prestadores de servicios hicieron un llamado al gobernador del estado, para que supervise el actuar de estas instituciones y garantice que los servidores públicos asignados a la zona tengan la sensibilidad necesaria para tratar con una comunidad que depende al 100 por ciento del turismo.
Si bien los manifestantes aseguran estar de acuerdo con la conservación del medio ambiente, piden que las restricciones se apliquen en zonas vírgenes o áreas de expansión, como el campamento tortuguero o zonas aledañas, pero que se respete el “casco poblacional” ya consolidado.
“De aquí pagamos la escuela de nuestros hijos, sus carreras profesionales. No pueden venir a impedir que seamos felices y que trabajemos en lo que sabemos hacer”, argumentaron. Además, criticaron que instituciones como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) solo aparezcan para limitar, pero no para promover eventos como el “Tortuguetón” de manera que atraigan visitantes en temporadas bajas.
La reunión del lunes sirvió para establecer una nueva cita de carácter urgente. Mientras que el martes, se ha convocó a una mesa de diálogo, con el objetivo de firmar una minuta de acuerdos que permita trabajar sin hostigamientos durante las próximas vacaciones.











































