El cruce irregular de artículos agrícolas, combustibles y manufacturas mantiene presión sobre las empresas locales
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
A medida que el flujo irregular de mercancías entra por el río Suchiate, empresarios del sur del país denunciaron que el contrabando se ha convertido en una actividad cotidiana en la frontera entre México y Guatemala, un fenómeno que afecta a industrias y productores nacionales que compiten con mercancía introducida sin pagar impuestos ni cumplir con regulaciones sanitarias.
Debido a la dinámica comercial de la región, representantes del sector industrial señalaron que el ingreso ilegal de productos agrícolas, combustibles, fertilizantes y artículos manufacturados altera los precios del mercado local, dadoque estos bienes llegan con costos menores al evitar cargas fiscales y controles regulatorios, lo que coloca en desventaja a empresas mexicanas que operan dentro del marco legal.
Si se considera la importancia económica de la región fronteriza, especialistas recordaron que Chiapas comparte más de mil kilómetros de frontera terrestre y fluvial con Guatemala según datos de la Secretaría de Gobernación, lo que convierte a puntos como Ciudad Hidalgo y Tapachula en zonas estratégicas para el comercio formal, pero también en corredores vulnerables para el paso irregular de mercancías.
En el ámbito productivo, el impacto del contrabando adquiere mayor relevancia al observar que el sector agrícola chiapaneco genera más de 45 mil millones de pesos al año en valor de producción de acuerdo con cifras del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, mientras que el municipio de Tapachula concentró más de 15 mil unidades económicas registradas según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, muchas de las cuales dependen de condiciones comerciales equitativas para mantenerse competitivas.
Frente a este escenario, representantes empresariales insistieron en la necesidad de reforzar la vigilancia en los cruces fronterizos y combatir las redes que facilitan el ingreso ilegal de mercancía, en especial si se considera que la Agencia Nacional de Aduanas de México reportó cada año el decomiso de miles de toneladas de productos que ingresan al país fuera de la regulación oficial, un indicador que da cuenta de la dimensión del mercado ilícito que persiste en la frontera sur.











































