Altas temperaturas, sequía y quemas de terrenos provocadas por actividades humanas incrementan los siniestros
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Con la llegada de la temporada de estiaje, los incendios de pastizales y forestales se han incrementado en Tuxtla Gutiérrez, lo que representa un riesgo para la población, el medio ambiente y para los cuerpos de emergencia que diariamente combaten el fuego en distintos puntos de la capital chiapaneca.
Autoridades de Protección Civil señalan que los meses de marzo, abril y mayo concentran la mayor incidencia de estos siniestros, debido a la combinación de altas temperaturas, sequía, acumulación de material vegetal seco y vientos, condiciones que facilitan la rápida propagación del fuego.
Durante los días más críticos de la temporada, los cuerpos de emergencia han tenido que atender hasta ocho incendios de manera simultánea en diferentes zonas de la ciudad, principalmente en áreas de pastizales, lotes baldíos y zonas cercanas a reservas naturales.
A nivel estatal, el Centro Estatal de Manejo del Fuego reporta que en lo que va del año se han registrado más de 120 incendios forestales en Chiapas, los cuales han afectado miles de hectáreas de vegetación. Las regiones con mayor incidencia son Frailesca, Valles Zoque, Istmo-Costa y Selva, donde las condiciones climáticas y las actividades humanas incrementan el riesgo de siniestros.
De acuerdo con brigadistas y bomberos, gran parte de los incendios se originan por acciones humanas, principalmente por la quema de terrenos para limpieza de parcelas, eliminación de basura o preparación de tierras agrícolas, prácticas que muchas veces se salen de control.
Nancy, integrante del cuerpo de bomberos, explicó que durante esta temporada el personal recibe capacitación constante para enfrentar incendios de pastizales y forestales.
“Más que nada nosotros llevamos una capacitación contra lo que es la quema de pastizal y todo eso sobre los incendios que se han dado últimamente por la temporada de estiaje y prácticamente sí es un poco cansado se podría decir pero pues también llevamos esa capacitación de hacer las brechas para saber cómo actuar ante un incendio”.
Las brigadas especializadas trabajan en la apertura de brechas corta fuego, el uso de herramientas manuales y la coordinación con autoridades municipales y estatales para contener los siniestros antes de que se expandan hacia zonas habitadas o áreas naturales protegidas.
Tan solo en lo que va de la temporada, brigadistas han tenido que atender más de 50 incendios relacionados con pastizales, muchos de ellos derivados de quemas que se salen de control.
Además de las quemas agrícolas o de basura, los bomberos advierten que algunos incendios pueden originarse por descuidos en espacios abiertos, como dejar residuos que puedan provocar el llamado “efecto lupa”.
Este fenómeno ocurre cuando objetos como botellas de vidrio, fragmentos de espejos o latas reflejan o concentran la radiación solar sobre vegetación seca, generando altas temperaturas que pueden iniciar un incendio.
Las autoridades advierten que los incendios de pastizales no solo afectan áreas verdes, sino que también pueden poner en riesgo viviendas, infraestructura, fauna silvestre y la salud de la población, debido al humo que se genera y que puede provocar problemas respiratorios.
Asimismo, cada siniestro representa un desgaste físico para los brigadistas y bomberos, quienes trabajan durante largas jornadas bajo temperaturas extremas para controlar el fuego.











































