El emprendimiento se consolidó como una alternativa laboral donde los pequeños negocios encontraron una vía para sostener sus ingresos
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
A partir de la dinámica económica que caracteriza a Chiapas, miles de pequeños negocios se han convertido en el motor cotidiano de la actividad productiva, con emprendimientos familiares y comercios locales que sostienen buena parte del empleo en barrios y comunidades. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indicaron que las micro, pequeñas y medianas empresas concentraron más del 97.5 por ciento de las unidades económicas del estado, una proporción que confirmó el peso que tiene el autoempleo y la iniciativa individual en la vida económica chiapaneca.
A partir de los registros más recientes de los Censos Económicos, el tejido empresarial local se compone de negocios de escala reducida que operan con recursos limitados y fuerte arraigo comunitario. Información del Inegi señaló que en la comarca existen 338 mil 021 establecimientos que generan empleo para más de un millón 099 mil personas, lo que coloca a las MiPyMEs como una base laboral indispensable para miles de familias.
Mientras muchas historias de emprendimiento nacieron tras la pérdida de empleos formales o durante los meses más críticos de la pandemia, el impulso emprendedor también ha sido encabezado por mujeres que encontraron en los negocios propios una alternativa económica. Registros del Inegi puntualizaron que alrededor del 70 por ciento de las unidades económicas del estado cuentan con liderazgo femenino, una participación que ha fortalecido redes de comercio local y pequeños servicios que sostienen la economía doméstica.
Con el crecimiento de este ecosistema productivo disperso en mercados, colonias y comunidades rurales, el emprendimiento se ha convertido en una vía de resistencia frente a la escasez de oportunidades laborales formales. Datos de la Secretaría de Economía estimaron que menos del 15 por ciento de las MiPyMEs logró acceder a financiamiento formal, una limitante que obliga a muchos negocios a operar con capital propio o mediante redes familiares para mantenerse activos.
En medio de esas restricciones estructurales, el dinamismo de los pequeños negocios aporta movimiento a la economía estatal. Cifras del Inegi remarcaron que el estado registró un crecimiento económico cercano al 2.6 por ciento durante 2025, tendencia que especialistas vincularon con la persistencia de miles de emprendedores que, mantienen abiertos espacios de comercio y servicios que dan sustento a gran parte de la población ocupada.











































