Un operativo permitió asegurar 45 bovinos sin documentación válida en manos de tres capturados
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En medio del reforzamiento de operativos contra el robo de ganado en la zona norte de Chiapas, la detención de un extesorero municipal de Salto de Agua colocó el foco en la posible participación de actores con trayectoria pública en una actividad que ha crecido de forma sostenida en la región.
Al ser interceptados en un punto de revisión en Palenque, tres sujetos, entre ellos Henry “N”, fueron asegurados tras no poder acreditar la procedencia legal de 45 cabezas de ganado, en un contexto donde las inconsistencias documentales se han vuelto uno de los principales indicios para detectar redes de abigeato.
La relevancia del caso trascendió el perfil de los detenidos, sobre todo si se considera que el robo de ganado en México registró más de seis mil carpetas de investigación en 2024 según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, lo que mantiene a este delito como una amenaza constante para el sector pecuario.
Aunque las autoridades han intensificado las revisiones, la dimensión económica del problema continúa siendo significativa, dado que la comarca concentró más de 2.6 millones de cabezas de ganado bovino según datos delServicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, lo que transformó a la entidad en un objetivo recurrente para este tipo de ilícitos.
Con un impacto que alcanzó a pequeños y medianos productores, el abigeato lacera la rentabilidad del campo, en especial si se toma en cuenta que el sector agropecuario aportó cerca del 10 por ciento del Producto Interno Bruto estatal de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, lo que amplificó las consecuencias de cada caso detectado.
A medida que las autoridades avanzan en la integración de la carpeta de investigación, la detención también expuso la necesidad de fortalecer los mecanismos de trazabilidad del ganado, en un entorno donde más del 80 por ciento de las unidades de producción pecuaria operan a pequeña escala según la Secretaría de Agricultura, lo que dificulta el control y seguimiento del hato.











































