El próximo proceso electoral podría consolidar la presencia de mujeres en cargos de elección popular en Chiapas
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Aunque el proceso electoral de 2027 aún no inicia de manera formal, el escenario político en Chiapas comienza a perfilar un posible incremento en la participación femenina en cargos de elección popular, impulsado por una presencia cada vez más consolidada en espacios de poder. La actual integración del Congreso local, con mayoría de diputadas, confirmó una transición que apunta a modificar de fondo la representación política en la entidad.
Mientras los avances en paridad han permitido que más mujeres accedan a posiciones de decisión, el reto se traslada hacia la permanencia y el ejercicio pleno del cargo, en un contexto donde la violencia política sigue siendo un factor de riesgo. Datos del Instituto Nacional Electoral indicaron que, a nivel nacional, las mujeres ocupan el 50 por ciento de las candidaturas en procesos electorales recientes, lo que ha marcado un cambio estructural en la competencia política.
A medida que se acerca el inicio del proceso electoral en enero de 2027, comienzan a posicionarse perfiles femeninos que podrían contender por diputaciones y ayuntamientos, lo que anticipa una contienda con mayor presencia de mujeres en las boletas. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía reportó que la participación política de las mujeres en México ha crecido más de 20 puntos porcentuales en las últimas dos décadas, situación que ha consolidado una tendencia que impacta a la comarca.
En paralelo a este crecimiento, el desafío de garantizar condiciones seguras para las candidatas se mantiene vigente, en especial tras un proceso electoral previo marcado por hechos violentos que incluyeron asesinatos y amenazas. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana documentó que durante el proceso electoral de 2024 se registraron más de 500 agresiones contra actores políticos en el país, muchas de ellas dirigidas a mujeres.
Aun cuando el aumento en la participación femenina es una señal de transformación democrática, el verdadero reto se centrará en traducir esa presencia en decisiones libres de violencia y con igualdad de condiciones, lo que implica fortalecer mecanismos institucionales y redes de apoyo. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ha señalado que más del 30 por ciento de los casos de violencia política atendidos en los últimos años corresponden a mujeres, lo que subrayó que el crecimiento en representación debe ir acompañado de garantías efectivas.











































