La detección tardía de estos padecimientos complica su tratamiento y agrava la condición de los pacientes
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Aunque el crecimiento poblacional de Chiapas ha sido constante en los últimos años, el avance de las enfermedades crónicas ha comenzado a perfilarse como uno de los principales desafíos sanitarios, al estimarse que cerca del 30 por ciento de sus más de 5.5 millones de habitantes vive con padecimientos como diabetes, hipertensión u obesidad. Este escenario colocó a la entidad frente a una transición epidemiológica que se centra en condiciones de largo plazo que demandan atención continua.
Mientras el sistema público intenta sostener la cobertura, el costo de estos padecimientos se convierte en una presión sobre el presupuesto, ya que el tratamiento prolongado de enfermedades cardiovasculares, renales o metabólicas absorbe una parte significativa de los recursos disponibles. Datos de la Secretaría de Salud federal indicaron que las enfermedades crónicas concentraron cerca del 80 por ciento del gasto en atención médica en México, lo que permite dimensionar el impacto financiero que también enfrenta la entidad.
A medida que los diagnósticos se incrementan, el problema se agrava por la detección tardía, puesto que muchas personas llegan a consulta cuando existen daños avanzados en órganos vitales, lo que reduce las posibilidades de control efectivo. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía reportó que más del 40 por ciento de los adultos en el país no acude a revisiones médicas preventivas, una práctica que influye en la progresión de estos padecimientos.
En paralelo a los costos médicos, el impacto social comenzó a manifestarse en la calidad de vida de la población, en especial en adultos mayores que enfrentan deterioro físico y emocional asociado a enfermedades crónicas. El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social señaló que más del 20 por ciento de las personas mayores en la comarca presenta limitaciones para realizar actividades cotidianas, una condición que se agrava cuando existen enfermedades no controladas.
Aun cuando el sistema de salud continúa absorbiendo gran parte de los costos que en el sector privado resultarían impagables, el crecimiento sostenido de estos padecimientos anticipa un escenario complejo si no se fortalecen las estrategias de prevención. La Organización Mundial de la Salud estimó que las enfermedades crónicas son responsables de más del 70 por ciento de las muertes a nivel global, lo que coloca a la región ante la necesidad urgente de replantear su enfoque sanitario.











































