El bolsillo y el cambio en hábitos de consumo marcan la pauta en esta temporada
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
En plena temporada de Semana Santa, cuando tradicionalmente aumenta el consumo de carnes blancas, los mercados locales enfrentan un escenario atípico, los precios del pollo y el pescado han registrado incrementos, pero las ventas no han repuntado como en años anteriores.
Recorridos en centros de abasto revelan una disminución en la afluencia de clientes, situación que preocupa a comerciantes que dependen de esta temporada para mejorar sus ingresos. Aunque la vigilia impulsa el consumo de ciertos productos, el impacto económico en las familias parece estar modificando los hábitos de compra.
Belén, vendedora de pollo, reconoció que las ventas han sido más bajas de lo esperado.
“Sinceramente hizo un poco el bajón, no hay unas ventas que a su máquina que buenas, pero ahí la llevamos gracias a Dios”, comentó.
El precio del pollo entero se mantiene actualmente en 85 pesos por kilogramo, luego de haber registrado variaciones recientes. A decir de los comerciantes, semanas atrás el costo bajó a 80 pesos, pero posteriormente tuvo un incremento considerable.
“Ya no es como en otros años… el precio sigue a 85, había bajado a 80, pero hizo un incremento como de 15 pesos, nosotros nada más le subimos cinco pesos”, explicó la comerciante.
A inicios de este año, el kilogramo llegó a alcanzar hasta los 100 pesos. En cuanto a cortes específicos, el filete de pollo se vende alrededor de 70 pesos por kilo, mientras que la pechuga limpia alcanza los 130 pesos, siendo uno de los productos más solicitados por su practicidad.
Pese a estos precios, el pollo continúa siendo percibido como una opción más accesible frente a otras proteínas.
“Muchos dicen que el pollo ha sido la carne más barata… porque la de res o de puerco y la de pescado igual subió, hizo un incremento más en esta temporada”, agregó Belén.
Otros vendedores coinciden en que el comportamiento del mercado ha sido inestable. Cecilia, también comerciante, señaló que, aunque el precio se ha mantenido, el flujo de clientes no ha sido constante.
“El kilo de pollo está en 85… ha estado tranquilo, por lo menos subió un poquito el pollo. Esperemos con lo de Semana Santa no vaya a subir más”, mencionó.
Además, advirtió que en esta temporada los precios suelen incrementarse incluso más que en diciembre, debido a la alta demanda de productos permitidos durante la vigilia.
“Sube más en Semana Santa que en diciembre, porque lo que consume más es el pescado y el pollo”, afirmó.
En el caso de los productos del mar, la situación no es distinta. Aunque se espera un aumento en las ventas durante los días santos, los precios también han ido al alza. Actualmente, el kilo de mojarra tilapia ronda los 95 pesos, mientras que el camarón oscila entre los 140 y 200 pesos, dependiendo del tamaño.
Especialistas y comerciantes coinciden en que el comportamiento del consumidor ha cambiado. Cada vez más personas optan por reducir cantidades, buscar alternativas más económicas o incluso omitir la tradición de la vigilia, lo que impacta directamente en las ventas.
Así, en esta Semana Santa, los mercados locales reflejan una realidad compleja: precios en ascenso, ventas moderadas y consumidores más cautelosos. Un panorama donde la tradición se enfrenta al poder adquisitivo, marcando una temporada que dista de ser la mejor para los comerciantes.











































