Manuel Velázquez
Viajar, dormir, enamorarse… son tres modos de irse a lugares que no siempre entiendes, señala Ángeles Mastretta. El viajar tiende a magnificar todas las emociones humanas; quizá por eso el viaje es un tema recurrente en la obra de Gerardo Vargas Frías (ilustrador y técnico académico del Instituto de Artes Plásticas de la Universidad Veracruzana). La mayoría de sus creaciones provienen de bitácoras de viaje; él lo concibe como una metáfora de la transformación y el crecimiento personal. Como afirma Henry Miller, “el destino nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas”, lo que se refleja en la obra de Gerardo Vargas, donde el viaje se convierte en un proceso de descubrimiento y exploración de nuevos lugares y perspectivas.
En su práctica artística, Gerardo Vargas (tercer lugar en la tercera edición del Internacional Miniprint 2024, en Tokio, Japón) utiliza el viaje como un medio para salir de su zona de confort y acercarse a nuevos lugares y experiencias. A través de la imagen, busca plantear momentos plásticos que se conviertan en narrativas de experiencias vivas, creando un imaginario que se nutre de diversos momentos y recuerdos. Sus registros visuales ayudan a expandir nuestras emociones. El artista se inspira en fotos, memorias, paisajes, medios de transporte, sabores y otros elementos que recuerda y concentra al momento de crear.
El proceso creativo de Gerardo Vargas se caracteriza por la obsesión, la observación y la documentación, ya que dibuja en sus libretas durante los trayectos y en el lugar de destino. Estas bitácoras de viaje le permiten desarrollar las imágenes de cada proyecto y construir escenarios oníricos saturados de líneas que exploran cuestiones existencialistas, el espacio psicológico y el tiempo. En este sentido, el viaje se convierte en una necesidad para el artista, ya que le permite formular una comprensión personal del mundo y plasmarla en su obra.
La obra de Gerardo Vargas se puede comparar con la crónica o el ensayo literario, ya que busca capturar la esencia de un lugar o experiencia a través de la imagen. Al igual que un escritor, el artista traduce sus experiencias en escenarios visuales que invitan al espectador a reflexionar sobre su propia percepción del mundo. En este sentido, su obra se convierte en un diálogo entre el artista, el lugar y el espectador, creando un espacio de encuentro y reflexión, en esta ocasión fortalecido por el discurso curatorial y museográfico de Roberto Rodríguez, en la exposición que se inauguró el miércoles 25 de marzo, en la Galería de Arte Contemporáneo de Xalapa.
La biografía de Gerardo Vargas es fundamental para entender su obra. Nacido en la Ciudad de México, creció y se desarrolló en Chihuahua, desde su infancia los constantes viajes y desplazamientos con su abuelo lo marcaron. A los 17 años, emigró a Xalapa, Veracruz, donde radica hasta la fecha. Esta experiencia de desplazamiento y adaptación ha influido en su percepción del espacio y el tiempo, y se refleja en su obra a través de la nostalgia y el recuerdo de su infancia.
El paisaje de Chihuahua es un tema recurrente en la obra de Gerardo Vargas, no solo como un lugar geográfico, sino como un estado emocional y psicológico. El artista trabaja a partir del contraste emocional y visual que le generan el clima y los paisajes de Chihuahua en su continuo trayecto a Xalapa, creando una narrativa visual que explora la identidad y la pertenencia.
La libreta es un elemento fundamental en su proceso creativo, ya que le permite dibujar y registrar sus pensamientos y observaciones en cualquier momento. Desde niño, ha utilizado la libreta como un medio para expresar sus ideas y emociones, y sigue haciéndolo hasta ahora. En este sentido, la obra de Gerardo Vargas se convierte en un viaje personal y colectivo, que invita al espectador a reflexionar sobre su propia relación con el espacio y el tiempo.
A través de su arte, nos muestra que el viaje no es solo un desplazamiento físico, sino un proceso de descubrimiento y exploración. Gerardo Vargas considera que hay algo en común de quienes trabajan alrededor del viaje, un mundo que nos han presentado y acercado a lo largo de los años escritores y cineastas. La exposición viaje es una oportunidad para explorar este tema y reflexionar sobre la forma en que el viaje nos transforma y nos hace ver el mundo de manera diferente.




















































