La desaceleración económica se agrava por baja inversión privada y falta de condiciones que permitan a empresas crecer
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En medio de una desaceleración que comienza a sentirse con mayor fuerza fuera de los grandes polos industriales, el encarecimiento del combustible se ha convertido en un freno directo para la economía del Soconusco, donde el diésel ha registrado aumentos cercanos al 18 por ciento en el último año, lo que impacta de forma inmediata los costos de transporte y reduce el margen de operación de comerciantes y distribuidores.
A medida que la distancia se vuelve un factor estructural, Tapachula enfrenta una desventaja logística que encarece hasta en 22 por ciento el traslado de mercancías frente a otras ciudades del sur-sureste, situación que termina por trasladarse al consumidor, quien hoy paga en promedio 12 por ciento más por productos básicos en comparación con zonas más cercanas a los centros de abasto.
Aunque el discurso económico nacional insiste en la atracción de inversiones, la realidad en regiones periféricas muestra una dinámica distinta, con una caída estimada del nueve por ciento en la inversión privada durante el último año y empresas que, lejos de expandirse, han optado por mantener operaciones mínimas ante la falta de condiciones que garanticen estabilidad.
En un contexto donde los incrementos salariales no han ido acompañados por mejoras en productividad, el poder adquisitivo enfrenta un desgaste constante, dado que el aumento del salario mínimo, que ha sido superior al 20 por ciento en términos nominales recientes, pierde efecto frente al alza sostenida en combustibles, transporte y bienes esenciales.
Bajo este escenario, la ausencia de proyectos enfocados en tecnificación y eficiencia productiva mantiene a la región en un ciclo limitado, donde el crecimiento se ve contenido por factores estructurales que van más allá del mercado, lo que dejó en evidencia que el costo del combustible no solo encarece la vida diaria, sino que redefine las posibilidades reales de desarrollo económico en la frontera sur.











































