Alicia Acuña, representante del Comité de Pueblos Mágicos, señala a las autoridades locales por apropiarse del proyecto
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
Los preparativos para el próximo “Festival del Jocote”, cuya realización está programada para los días 2 y 3 de mayo, se han visto ensombrecidos por una seria acusación de propiedad intelectual. Alicia Acuña, representante del Comité de Pueblos Mágicos, denunció públicamente que el concepto y la estructura del evento no pertenecen a la actual administración ni a sus organizadores visibles, sino que se trata de un plagio de un proyecto desarrollado hace tres años.
De acuerdo con las declaraciones de Acuña, el festival fue un trabajo gestado en el seno del Comité de Pueblos Mágicos por las jóvenes Karla María y María Fernanda Acuña Meléndez, integrantes del grupo cultural “Guardianes”. El proyecto original no pudo ejecutarse en su momento debido a las restricciones de la veda electoral, periodo en el cual la documentación habría sido sustraída.
La denuncia apunta directamente hacia Paola Badajoz, quien fungía como secretaria del referido comité en aquel entonces. Según Acuña, Badajoz aprovechó su acceso a los archivos y planes estratégicos del organismo para, presuntamente en complicidad con las autoridades de turismo municipal de esa gestión, presentar el festival como una iniciativa propia.
“Este festival del Jocote se trabajó en Pueblos Mágicos hace tres años y no se pudo realizar por la veda electoral. Paola Badajoz era secretaria del comité y, por ende, ella tenía todos los documentos y los trabajos; ella, en complicidad de turismo del municipio, hizo el festival”, afirmó Acuña.
La representante aseguró contar con las actas oficiales que respaldan su versión, incluyendo el registro de la baja de los implicados del comité tras detectarse el presunto robo de tres proyectos clave para la identidad cultural de la región; el Festival del Jocote, el proyecto de Comideras Tradicionales y la iniciativa de la Flor de Nulibeth.
La controversia también alcanza al ámbito legislativo. Alicia Acuña lamentó que, a pesar de haber presentado las pruebas correspondientes ante la diputada Erika desde el año pasado, no ha habido una intervención efectiva. Según la denunciante, la legisladora reconoció tener un vínculo de amistad y colaboración previa con la señora Badajoz, lo que ha generado sospechas sobre un posible conflicto de intereses que impide la resolución del conflicto.
“Lo único que queremos es el reconocimiento a las niñas… le llevamos el acta el año pasado para explicarle el plagio, pero ella nos dijo que la señora era su amiga”, sentenció la representante del comité.
Por parte de las autoridades del ayuntamiento de Chiapa de Corzo ni la señora Paola Badajoz han emitido un comunicado oficial para desmentir o aclarar las acusaciones. Mientras tanto, el sector cultural de la ciudad permanece atento a una situación que pone en tela de juicio la ética en la gestión de proyectos de promoción turística y cultural en el estado de Chiapas.
Los denunciantes no buscan la cancelación del evento, sino el reconocimiento público y legal de Karla María y María Fernanda Acuña Meléndez como las legítimas autoras intelectuales de una festividad que busca celebrar la riqueza agrícola y gastronómica de la región.











































