Autoridades y representantes comunitarios han planteado la necesidad de establecer nuevas condiciones para el servicio de recolección de basura
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Al acumularse dos décadas de operación del servicio de recolección de residuos en Tuxtla Gutiérrez, la permanencia de Veolia ha quedado asociada a denuncias por deterioro ambiental y tensiones comunitarias, en particular en zonas cercanas al ejido Copoya y el área del Cerro Mactumatzá, donde además se ha señalado que más del 30 por ciento de sitios de disposición de residuos en Chiapas presentan observaciones ambientales según reportes de autoridades ambientales federales.
Al incrementarse las quejas por afectaciones a la salud en colonias cercanas a las rutas de recolección y zonas de tránsito de camiones, habitantes han vinculado el polvo y la contaminación con un aumento sostenido de enfermedades respiratorias, en un contexto donde la Secretaría de Salud ha documentado que en la comarca las consultas por padecimientos respiratorios superan las 100 mil atenciones anuales en el sistema público estatal.
Al avanzar los procesos legales promovidos por habitantes del ejido Copoya mediante un amparo federal admitido en el Juzgado Quinto de Distrito con el expediente 754-2026, el caso se insertó en un escenario donde la Comisión Nacional del Agua ha reportado que alrededor del 60 por ciento de cuerpos de agua monitoreados en la zona centro del estado presentan algún nivel de contaminación asociado a descargas y manejo inadecuado de residuos.
Al mantenerse las denuncias sobre afectaciones ambientales derivadas del tránsito constante de camiones recolectores y la dispersión de partículas de polvo en caminos no pavimentados, habitantes han señalado impactos acumulativos en la calidad del aire, situación que se relaciona con registros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía que ubican a las enfermedades respiratorias entre las cinco principales causas de atención médica en la entidad.
Al concluir el contrato del servicio de recolección tras 20 años de operación, la discusión se ha trasladado a las condiciones que deberá cumplir la nueva empresa, en un contexto donde la cobertura de recolección de basura en Tuxtla supera el 90 por ciento según datos oficiales, aunque persisten rezagos en zonas periféricas cercanas que alcanzan alrededor del 20 por ciento sin atención regular, lo que reabrió la discusión sobre infraestructura, control ambiental y continuidad del servicio.




















































