La baja cobertura de seguridad social y escasa supervisión en centros de actividades agravan consecuencias de los incidentes
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En Chiapas, los accidentes laborales ponen a miles de trabajadores en una situación de riesgo que con frecuencia deriva en abandono institucional, en especial en actividades como la construcción, el campo y el transporte, donde las condiciones de seguridad no siempre se cumplen. La falta de supervisión y de garantías laborales mantiene expuesta a una población que depende de ingresos diarios y que enfrenta consecuencias tras una lesión.
El acceso a la seguridad social establece una diferencia clara en estos casos, aunque no es una constante en el mercado laboral local. Datos del Instituto Mexicano del Seguro Social indicaron que en la comarca poco más del 30 por ciento de la población ocupada está afiliada, lo que limita la cobertura ante accidentes y deja a una mayoría sin respaldo médico ni económico.
La ausencia de protección formal permite que persistan prácticas que vulneran a los trabajadores, desde la falta de atención médica hasta la pérdida del empleo tras un incidente. Registros de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social detallaron que en la entidad se reportan más de ocho mil accidentes laborales al año, con una concentración importante en sectores de alto riesgo donde las medidas preventivas son insuficientes.
Las condiciones en los centros de trabajo también influyen en la gravedad de los casos. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana estatal ha documentado que al menos el 40 por ciento de los accidentes laborales en la entidad está relacionado con la falta de equipo de protección o protocolos básicos, lo que incrementa la probabilidad de lesiones severas y limita la capacidad de respuesta ante emergencias.
El impacto de estos eventos no se limita al trabajador afectado y se extiende a su entorno familiar, con consecuencias económicas que pueden prolongarse durante años. La Secretaría del Trabajo de la entidad ha informado que los casos de incapacidad permanente derivados de accidentes laborales han crecido cerca de 12 por ciento en los últimos años, lo que muestra la urgencia de fortalecer la vigilancia, garantizar derechos y reducir un escenario donde el riesgo cotidiano puede terminar en abandono.











































