La inseguridad carretera comenzó a impactar la movilidad de mercancías y costos de operación en el sector de carga
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El traslado de mercancías desde Chiapas hacia distintas regiones del país comenzó a convertirse en una actividad cada vez más vulnerable para operadores y empresas de carga, luego de que transportistas afiliados a la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (CONATRAM) denunciaron robos, quema de unidades y extorsiones en carreteras chiapanecas. Los incidentes reportados desde febrero no solo generaron pérdidas económicas para los transportistas, también incrementaron la preocupación por la seguridad de quienes recorren rutas comerciales fuera del territorio chiapaneco.
El vicepresidente de la CONATRAM, Sergio Antonio Rayo Cruz, explicó que las afectaciones más graves ocurrieron en Veracruz y Tabasco, donde operadores chiapanecos fueron víctimas del robo de vehículos cargados con café y de ataques contra unidades incendiadas en zonas como La Chontalpa y Coatzacoalcos. A ello se sumaron llamadas de extorsión dirigidas a conductores en la entidad, mediante las cuales presuntos delincuentes exigían pagos para permitirles laborar en determinadas rutas.
Datos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes indicaron que el estado cuenta con miles de kilómetros de carreteras federales y estatales utilizadas para el traslado de productos agrícolas y mercancías. Además, información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía ubicaron al transporte y almacenamiento entre las actividades económicas que generan miles de empleos directos en la entidad.
El dirigente transportista sostuvo que, pese a los hechos ocurridos fuera del estado, la comarca mantiene mejores condiciones de seguridad carretera en comparación con otras regiones del sureste. Sin embargo, recordó que las unidades afiliadas a la CONATRAM recorren rutas nacionales que alcanzan estados fronterizos y centros industriales del país, debido a que gran parte del grano y productos cosechados en la región son enviados hacia distintas zonas de la República mediante transporte de carga.
A los riesgos de inseguridad se agregan otros factores que mantienen presión constante sobre el sector, como el incremento en combustibles, peajes, obligaciones fiscales y el deterioro carretero. Para los transportistas, estos problemas comenzaron a impactar en los costos de operación y en la movilidad de mercancías que salen a diario desde la entidad.











































