A pesar de las intensas lluvias en la región, gran parte del agua termina escurriendo hacia el mar sin lograr recargar el subsuelo
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Aunque el Soconusco es una de las regiones con mayor garantía de lluvias, hoy en día enfrenta una crisis sobre sus reservas de agua subterráneas. La causa de la disminución de los acuíferos en esta región es deforestación desmedida, el crecimiento de la mancha urbana y la falta de proyectos de infraestructura que ayuden a la recolección de agua en una de las zonas más húmedas de México.
Las comunidades agrícolas y productivas son las más afectadas por este fenómeno atípico, puesto que, dependen de las reservas de agua para sostener sus cosechas. No obstante, la temporada de calor no da tregua, lo que amplifica los daños ocasionados a la calidad de cultivos y la salud de aquellos animales que son utilizados para el consumo humano. En ese sentido, la Comisión Nacional Forestal de la entidad, reportó que cada año pierde más de 20 mil hectáreas de áreas verdes, por consecuencia esto contribuye al desgaste hídrico del Soconusco.
La expansión desordenada de las ciudades en la región, golpea de manera negativa a la vegetación local, donde árboles son sustituidos por concreto y zonas de absorción. Tapachula superó los 380 mil habitantes en su zona metropolitana, esto provoca que la demanda de servicios públicos como el agua potable se vea rebasada por la infraestructura actual que posee el sistema municipal, indicó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Ante todas las problemáticas que se han sumado en la actualidad, las lluvias intensas ya no resultan suficientes para revertir la situación actual, debido a que, las calles priorizaron la circulación del agua sobre la correcta absorción. La comarca se ha caracterizado por tener una biodiversidad amplia y un clima diverso, prueba de ellos son las precipitaciones que superan los dos mil milímetros al año, conforme a los datos compartidos por la Comisión Nacional del Agua.
La propuesta de recuperar humedales, ampliar áreas verdes y evitar la pavimentación total de espacios urbanos ha tomado fuerza como una alternativa para devolverle capacidad de respiración al territorio. Investigadores de la Universidad Autónoma de Chiapas mencionaron que más del 50 por ciento de los humedales naturales en la Costa presenta algún grado de alteración ambiental, una situación que agrava la pérdida de agua subterránea y debilita la capacidad natural de la región para enfrentar la crisis hídrica.











































