La alta precariedad laboral impide que la mayoría pueda destinar recursos a la contratación de blindaje financiero
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La imposibilidad de que los chiapanecos se sumen a la cultura de prevención financiera se debe a la precariedad laboral, ingresos bajos y altos márgenes de trabajo informal, este último al no gozar de algún respaldo legal, termina por condicionar la planeación económica del trabajador, puesto que al cierre del año anterior, se reportó que Chiapas poseía una pobreza laboral del 59.8 por ciento, condición que no permite a las familias acceder a una canasta alimentaria digna.
La estructura económica del estado deja a amplios sectores fuera de esquemas de protección financiera debido a que el gasto cotidiano absorbe la totalidad del ingreso familiar, reduciendo la posibilidad de destinar recursos a seguros de vida, salud o vivienda; al respecto, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social explicó que la comarca mantiene uno de los niveles más altos de carencias sociales del país, situación que impacta en la capacidad de ahorro ante cualquier emergencia médica o financiera.
A ello se suma que la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía reportó que más de 65 por ciento de la población ocupada en la región se encuentra en la informalidad, problemática que deja sin prestaciones laborales y sin acceso a seguros vinculados al empleo formal a los chiapanecos, quienes tiene que vivir una economía familiar centrada en el día a día, sin mecanismos de protección ante enfermedades, accidentes o pérdidas de ingreso.
Registros de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros indicaron que la penetración de seguros en estados con alta informalidad como el estado es menor al promedio nacional, debido a la falta de bancarización y a la desconfianza en instituciones financieras.
La combinación de bajos ingresos, falta de seguridad social y desconfianza en el sistema financiero ha construido un entorno donde el seguro es percibido como un gasto inalcanzable más que como una herramienta de protección, en ese sentido, estadísticas del Banco de México aclararon que la brecha de acceso a servicios financieros en el sureste del país continúa siendo una de las más amplias, lo que refuerza la vulnerabilidad económica de los hogares chiapanecos ante cualquier eventualidad.











































