Se anunció la suspensión temporal de servicios prehospitalarios, provocada por la falta de camillas y espacios de atención médica
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La región Soconusco atraviesa una crisis de salud que pide atención inmediata, puesto que el Hospital General de Tapachula se encuentra saturado, debido a que presta sus servicios a 16 municipios que conforman el área geográfica en cuestión; las deficiencias radican desde ambulancias y unidades de rescate inmóviles durante su jornada, en gran medida porque no cuentan con camillas para trasladar pacientes, dado que, las pocas que tienen se encuentran en uso, situación que pone en riesgo la asistencia de emergencias médicas en uno de los municipios con mayor población de la entidad.
No obstante, la deficiencia en el sistema de salud de Chiapas no es casualidad, sino una aflicción que lleva años y prueba de ellos son las estadísticas compartidas por el Comité Estatal de Información Estadística y Geografía (CEIEG) y la Secretaría de Salud Federal, donde ambas instituciones confirmaron que el estado apena cuenta con 0.39 camas hospitalarias por cada mil habitantes, panorama que aclara por qué hospitales como el de Tapachula siempre operan al límite.
Personal del mismo hospital y visitantes aseguraron que es común visualizar a pacientes recostados en los pasillos, sillas y espacios improvisados, muestra del olvido y el rezago en el sector salud que experimenta la entidad, puesto que, el CEIEG, afirmó que hasta el 2022, el estado contabilizó dos mil 839 camas y una plantilla de ocho mil médicos que apenas se da abasto para atender a una población de cinco millones de chiapanecos, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Por su parte, una sección de los servicios de emergencia era atendida por la asociación civil Servicios Auxiliares de Emergencias, el cual anunció que se vería en la necesidad de suspender el apoyo de forma temporal, escenario que causó preocupación en la ciudadanía y el sector salud, en vista de que, la atención prehospitalaria pueda colapsar ante la alta demanda, mismo que refrenda que la región posea uno de los niveles más bajos de personal médico en el país, al contabilizar 1.4 doctores por cada mil habitantes.
A la espera de una postura oficial por parte de la dirección del hospital, familiares de pacientes comenzaron a exigir medidas urgentes para ampliar áreas de atención, aumentar el número de camillas y reforzar la capacidad médica del nosocomio, debido a que la percepción social empieza a cambiar de manera preocupante ante el sobrecupo hospitalario.











































