Investigadores señalaron que la falta de información técnica y planeación limita el crecimiento de proyectos regionales
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La riqueza natural de Chiapas podría permitirle figurar dentro de las entidades federativas con mayor potencial de desarrollo energético alternativo, sin embargo, gran parte de esa capacidad se ve mermada por la alta dependencia de los hidrocarburos tradicionales y el nulo apoyo que reciben los proyectos ambientales en la región, lo cual frena las posibilidades de los chiapanecos de migrar hacia nuevas fuentes de energías limpias y sostenibles.
Más allá de las presas que abastecen buena parte del consumo eléctrico nacional, investigadores y especialistas coincidieron que la comarca cuenta con condiciones privilegiadas para desarrollar cualquier tipo de energía limpia que quisiese, alternativas que podrían reducir costos energéticos para la ciudadanía y disminuir emisiones contaminantes en zonas donde la calidad del aire se encuentra comprometida e impacta de manera directa en la salud de los chiapanecos, puesto que el servicio eléctrico actual enfrenta constantes deficiencias y posterga el progreso energético.
El crecimiento de la energía solar comenzó a llamar la atención debido a que la entidad se ubica entre los cinco estados con mayor radiación solar en México, condición que permitiría impulsar granjas fotovoltaicas y sistemas de generación distribuida, además de fortalecer proyectos residenciales y comerciales, contexto en el que datos oficiales mostraron que la entidad genera cerca del 30 por ciento de la energía hidroeléctrica nacional mediante complejos como Chicoasén, Malpaso y La Angostura.
Especialistas consideraron que uno de los principales obstáculos para acelerar la transición energética continúa siendo la falta de información técnica y planeación adecuada sobre el funcionamiento de nuevas tecnologías, debido a que muchos usuarios desconocen aspectos relacionados con consumo, capacidad instalada y eficiencia de sistemas solares, panorama que tomó peso debido a que más del 40 por ciento de las localidades chiapanecas presentan algún grado de rezago en infraestructura energética y servicios básicos.
La transición hacia energías limpias también representa una oportunidad económica y ambiental para el estado, puesto que, las altas temperaturas de la entidad y la radiación solar podrían convertir a la generación fotovoltaica en una herramienta clave para reducir gastos eléctricos y disminuir el uso de combustibles contaminantes.











































