La denominación de Pueblo Mágico fortaleció la proyección de viajes en municipios chiapanecos aunque no garantiza inversión
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El distintivo de Pueblo Mágico colocó a San Cristóbal de Las Casas, Chiapa de Corzo, Comitán y Palenque dentro de una de las estrategias turísticas más visibles del país, aunque el reconocimiento federal no garantiza por sí mismo mejoras urbanas, conservación patrimonial o distribución equitativa de la derrama económica en localidades que enfrentan desafíos sociales y ambientales continuos.
La marca turística impulsada por la Secretaría de Turismo Federal brinda proyección internacional para municipios chiapanecos vinculados con patrimonio cultural, selva y tradiciones indígenas, prueba de ello son los ocho millones de visitantes locales, nacionales y extranjeros que concentraron sus visitas en las cuatro demarcaciones territoriales con denominación de Pueblo Mágico que existen en la entidad, detalló la Secretaría de Turismo local.
La permanencia dentro del programa depende de evaluaciones periódicas relacionadas con infraestructura, servicios y conservación patrimonial, donde el Instituto Nacional de Estadística y Geografía evalúa y recopila información sobre cuáles son los municipios con mayor crecimiento económico en relación a la actividad turística en los últimos 10 años; los epígrafes de hospedaje, alimentos y comercio artesanal son fundamentales para determinar quiénes conservan el distintivo.
El crecimiento turístico también comenzó a modificar dinámicas sociales y territoriales, según reportes del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social explicaron que más de 67 por ciento de la población en municipios turísticos de Chiapas permanece en condiciones de pobreza mientras especialistas aseguraron que parte importante de la derrama económica se identificó en operadores externos y no en comunidades originarias o habitantes tradicionales.
La presión sobre ecosistemas y centros históricos se mantiene como uno de los principales retos del modelo turístico actual en Palenque y la región de Montebello donde datos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas documentaron incrementos sostenidos en flujo de visitantes durante temporadas vacacionales lo que obligó a fortalecer controles ambientales y políticas de conservación para evitar deterioro patrimonial y sobreexplotación turística.











































