El sector chiapaneco se sostiene sobre altos niveles de informalidad y subocupación
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La pobreza laboral en Chiapas se sostiene como una condición social que no cede al ritmo de las mediciones económicas nacionales, al registrar 60.8 por ciento de su población con ingresos insuficientes para cubrir la canasta alimentaria durante el primer trimestre de 2026, una cifra que describe precariedad y la normalización de un ingreso que no permite sostener la alimentación básica de una familia.
El tamaño del problema se entiende al observar que en el estado existen alrededor de 2.2 millones de personas dentro de la población económicamente activa, un universo laboral amplio donde más de la mitad enfrenta condiciones que no logran traducirse en estabilidad material, lo que convierte al empleo en una actividad que no garantiza movilidad económica y que revierta las cifras rojas de desempleo y pobreza en la entidad.
La informalidad laboral alcanza 67.3 por ciento en la entidad, lo que implica que gran parte del trabajo en la comarca ocurre fuera de esquemas de seguridad social, contratos formales o prestaciones, lo cual genera una economía cotidiana donde el ingreso depende más de la continuidad del esfuerzo diario que de una estructura laboral estable.
La presión sobre el mercado de trabajo también se expresa en una subocupación de 6.9 por ciento, condición que comprueba la falta de oportunidades laborales bien remuneradas, puesto que, aquellos que ya cuentan con un empleo formal afirmaron que acumular horas trabajadas no se traduce en una mayor calidad de vida, al contrario, invierten mucho tiempo en sus centros de trabajo para apenas sostenes sus gastos básicos, mientras tanto, los índices desocupación aumenta en un 2.6 por ciento.
El conjunto de estos indicadores muestra un escenario donde el trabajo no termina de convertirse en salida económica, sino en una forma de permanencia en la precariedad, situación que mantiene a la región como el estado con mayor pobreza laboral del país según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.











































