El sector construcción representa una parte de la economía regional, lo que vuelve estratégico el control en la asignación de licitaciones
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La homologación de un padrón único de constructoras en la Costa de Chiapas podría aportar al reordenamiento en la asignación de obra pública, al buscar que los contratos de infraestructura se concentren en empresas con registro comprobado, capacidad técnica acreditada y trayectoria verificable, en un sector donde la abundancia de proveedores ha sido señalada como un factor que dificulta la fiscalización del gasto y la supervisión efectiva de los proyectos.
El impulso de dicha iniciativa incursiona en la industria de la construcción, una de las más importantes en Chiapas, dado que, aporta el seis por ciento del Producto Interno Bruto al estado, conforme a las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), lo que posiciona a la obra pública como uno de los ejes económicos más influyentes en la región costa al encontrarse conformados por un gremio de cadenas de proveedores, transporte y servicios vinculados al desarrollo urbano y rural.
La estructura del sector también está compuesta por más de tres mil unidades económicas relacionadas con la construcción en el estado, cifra que dimensiona el tamaño del ecosistema empresarial que participa en obra pública y privada, y que ahora enfrenta un proceso de depuración mediante el padrón homologado, con el objetivo de diferenciar a empresas con capacidad operativa real frente a aquellas sin historial técnico o administrativo verificable que solo buscan un beneficio económico a expensas del erario público.
El mercado laboral asociado a la construcción en la comarca alcanza cerca de 120 mil personas ocupadas de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi, lo que posiciona a este sector como uno de los principales generadores de empleo formal e informal en la entidad, en regiones como la Costa, donde la ejecución de infraestructura pública tiene un impacto directo en el ingreso de trabajadores, técnicos y mano de obra local que depende de estos proyectos.
Asimismo, la inversión en proyectos de infraestructura en la región se incrementó en un 10 por ciento en los últimos años, fenómeno que desencadena una competencia por adjudicarse obras públicas, sin embargo, el mercado de la construcción ha sufrido de la aparición de empresas fantasmas, las cuales sirven para simular trabajos que en la mayoría de los casos no se culminan o son mal ejecutadas, por eso, la creación del mecanismo del padrón único podría frenar la corrupción y la aparición de empresas sin experiencia y sustento legal.











































