Comunidades choles y tseltales manifestaron su rechazo a la autopista Palenque-San Cristóbal de Las Casas
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDO LÓPEZ
La movilización encabezada por comunidades choles y tseltales afines al Movimiento en Defensa de la Vida y el Territorio (MODEVITE) suscitada el día de ayer en la región norte de la entidad fue motivada por la amenaza que representa para sus tierras y actividades productivas el proyecto carretero de Palenque- San Cristóbal de Las Casas, aseguraron que las autoridades han invadido sus espacios comunitarios, esenciales para continuar con su legado cultural a las próximas generaciones.
Con la colocación de letreros en zonas donde se proyecta el paso de la autopista, los manifestantes buscaron visibilizar una problemática compartida; los principales riesgo que identificó la organización indígena fue el impacto ambiental sobre ríos, parcelas, cerros y áreas de uso colectivo que forman parte de la vida cotidiana de las comunidades asentadas en esta franja montañosa de Chiapas.
La relevancia del tema se entiende mejor al observar la composición social de la entidad, dado que, datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, difundidos por el Comité Estatal de Información Estadística y Geográfica, indicaron que 28.2 por ciento de la población chiapaneca habla alguna lengua indígena, además de que más de 1.4 millones de habitantes pertenecen a pueblos originarios, condición que vuelve indispensable su participación en decisiones relacionadas con el territorio.
En ese contexto, la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad señaló que cerca de 63 por ciento de la superficie estatal conservó cobertura vegetal natural, mientras la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas reportó más de 1.3 millones de hectáreas bajo algún esquema de conservación, además de que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales ubicó a la comarca entre las regiones con mayor biodiversidad del país.
El rechazo expresado por MODEVITE ocurrió en zonas donde la tierra constituye una fuente de sustento para miles de familias; de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, más de 659 mil personas trabajan en actividades del sector primario en la entidad, razón por la cual los manifestantes alzaron la voz ante cualquier proyecto de infraestructura que debería analizar los impactos que podría generar sobre los recursos naturales y las comunidades aledañas.











































