El planteamiento pone el foco en la recuperación de espacios naturales afectados por décadas de expansión urbana
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La convivencia de ecosistemas, crecimiento urbano y protección del territorio son algunos de los desafíos que sufre el Parque Nacional Cañón del Sumidero ante el asentamiento de 91 colonias irregulares, la zona a pesar de ser una reserva natural protegida por su gran diversidad de flora y fauna, hoy es víctima de una falta de vigilancia y de propuestas que sancionen y modifiquen el marco legal contra invasores con la intención de restaurar las áreas afectadas por este fenómeno demográfico.
La complejidad del tema radica en que el Cañón del Sumidero forma parte de un sistema ambiental que resguarda más de 21 mil hectáreas de ecosistemas terrestres y acuáticos, una superficie fundamental para la captación de agua y la conservación de especies; la expansión de asentamientos humanos en áreas destinadas a la protección ambiental ha generado presiones constantes sobre espacios que fueron concebidos para preservar recursos naturales de alto valor.
Uno de los factores que ha fomentado la invasión de áreas naturales protegidas es la falta de ordenamiento territorial en una región donde la demanda de suelo urbano ha crecido de manera sostenida durante las últimas décadas; ante la falta de infraestructura habitacional y mecanismos para la adquisición de viviendas, muchas organizaciones tomaron la decisión de instalarse en reservas naturales a lo largo del estado, panorama que pone el riesgo al 30 por ciento de la biodiversidad estatal.
Más allá de una posible redefinición de límites, especialistas y autoridades tienen el reto de encontrar mecanismos que permitan equilibrar necesidades sociales y objetivos de conservación en las más de 17 áreas naturales con las que cuenta la comarca y el compromiso que conlleva resguardar más de 1.3 millones de hectáreas, por ello, crear políticas públicas en atención a estas zonas podría sembrar un precedente en materia de protección natural para todo México.
El tema planteó la necesidad de definir qué modelo legislativo de crecimiento se busca para una de las zonas más importantes del estado y cómo garantizar que la expansión de la ciudad no avance sobre el principio de irregularidad en espacios destinados a la conservación ambiental.











































