Cambio climático, deforestación y uso intensivo de agroquímicos figuran entre los factores de riesgo
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El deterioro ambiental del país ya impactó en Chiapas, uno de los territorios con mayor riqueza en su diversidad ha visto mermado su calidad del aire, áreas verdes y ahora aquellas especies que son indispensables para polinización en el Soconusco se encuentran en riesgo de desaparecer, esto podría traer grandes consecuencias para las cadenas alimenticias y contribuir a una crisis, detallaron investigadores, ambientalistas y apicultores.
El Colegio de la Frontera Sur confirmó que la entidad presentó un decremento del 60 por ciento en su población de insectos polinizadores, problema que es causado por el uso no regulado de pesticidas, tendencia que ha comprometido el 54 por ciento de la superficie vegetal que existe en la comarca y constituido en gran medida por selvas, bosques, manglares y humedales, ecosistemas únicos en el territorio.
La pérdida de insectos representa mucho más que la desaparición de algunas especies, debido a que estos organismos sostienen cadenas alimenticias completas al servir de alimento para aves, murciélagos, anfibios y reptiles, además de participar en la reproducción de miles de plantas silvestres y de uso agrícola, por lo que su ausencia reduce la capacidad de recuperación ambiental frente a sequías, incendios y fenómenos climáticos cada vez más intensos.
Los registros obtenidos por especialistas mostraron que las abejas, luciérnagas, mariposas y mosquitos polinizadores del cacao figuran entre los grupos más afectados con reducciones cercanas al 60 por ciento en diversos municipios del Soconusco, mientras que durante el último año se reportó la pérdida de ocho de cada 10 colmenas, situación que representa la desaparición de millones de polinizadores esenciales para la conservación de la biodiversidad regional.
La magnitud del problema también puede observarse en cambios que hace pocos años parecían impensables, dado que en Tapachula apenas se observan alrededor de 20 especies de luciérnagas de las más de 200 identificadas hace una década, adicional, los cultivos alimentarios como el mango, café y hortalizas se vieron mermados hasta en un 70 por ciento por la desaparición de insectos, situación que deberá ser resuelta por las autoridades estatales.











































