Migración interna, crecimiento de la informalidad y cierre de microempresas figuran entre los retos que presionan el desarrollo local
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La capital chiapaneca se ha distinguido por poseer la mayor cantidad de habitantes del estado y en teoría debería fungir como un polo que brinde mejores oportunidades de empleo, educación, atención médica entre otras cuestiones, sin embargo, Tuxtla Gutiérrez quedó fuera del Índice de Competitividad Urbana 2026, luego de no cumplir con los requerimientos mínimos en materia de infraestructura y estructura económica para captar inversión extranjera.
Son alrededor de 800 mil chiapanecos los que radican en la zona metropolitana, principal eje económico, comercial y de servicios de la entidad, mismo que no ha tenido la productividad esperada en los últimos años y que frena el desarrollo en el bienestar de la localidad, donde todavía se puede observar un sistema de movilidad deficiente, unidades médicas sin insumos de salud hasta altas tasas de informalidad laboral, indicó el Instituto Mexicano para la Competitividad.
Tuxtla Gutiérrez tiene una capacidad limitada para crear nuevas fuentes de empleo en el terreno formal que brinden a sus colaboradores la posibilidad de acceder a seguridad social, vacaciones, aguinaldo y demás prestaciones, dadoque, el crecimiento de la población chiapaneca va en ascenso, ritmo que no es sostenible ante la llegada de migrantes de otros municipios de la entidad y que se adhiere al 72 por ciento de los ciudadanos que optan por el trabajo informal como su única opción de subsistencia.
Las debilidades también se observaron en el entorno económico local, donde el cierre de pequeños negocios y la limitada diversificación productiva restringieron la generación de riqueza, dado que, datos oficiales explicaronque la comarca aportó alrededor del 1.8 por ciento del Producto Interno Bruto nacional, mientras que más del 67 por ciento de la población estatal vive en condiciones de pobreza, indicadores que influyen en la capacidad de consumo, inversión y desarrollo de las ciudades.
A los desafíos económicos se suman presiones urbanas relacionadas con la demanda de vivienda, servicios públicos y manejo de residuos sólidos, en una capital que continúa expandiéndose hacia su periferia y que deja claro que necesita una estrategia gubernamental para fortalecer la infraestructura, formalidad laboral y la calidad institucional para evitar que la ciudad quede en el olvido económico.




















































