Con la creación del Consejo Consultivo estatal y las instancias municipales, el Congreso local busca blindar el desarrollo económico con un enfoque profundamente comunitario, sostenible y de respeto a los pueblos originarios.
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
En un movimiento estratégico que promete redefinir el rumbo económico y social de la entidad, el Congreso del Estado de Chiapas aprobó por unanimidad una serie de reformas de gran calado a la Ley de Turismo del Estado. Esta iniciativa no solo reestructura los organismos rectores del sector, sino que devuelve el protagonismo a las comunidades locales, estableciendo las bases para una promoción internacional sin precedentes a través de la creación legal de la “Marca Destino”.
La reforma, que modifica sustancialmente los artículos 5, 8, 9, 11, 13, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 34, 40 y 70 del marco legal vigente, responde a una demanda histórica del sector: transitar de un modelo de ocurrencias a una política de Estado planificada, transversal y con un arraigo profundamente regional.
Uno de los cambios más significativos de esta reforma es la transformación del antiguo Comité de Desarrollo Turístico en el nuevo Consejo Consultivo de Turismo del Estado de Chiapas. Más allá de un simple cambio de nombre, esta modificación le otorga un robusto rango legal como un órgano permanente de consulta, participación ciudadana y planeación estratégica.
A diferencia del esquema anterior, la integración del nuevo Consejo Consultivo se amplía notablemente para garantizar una verdadera gobernanza democrática. A partir de ahora, la mesa de decisiones contará con la participación activa de:
-Poder Ejecutivo y Poder Legislativo: Para asegurar la sincronía política y presupuestal.
-Consejos Municipales: Llevando la voz directa de las regiones a la mesa central.
-Universidades e instituciones educativas: Aportando investigación, innovación y profesionalización.
-Sector privado turístico y empresarial: Cámaras hoteleras, agencias de viajes y restauranteros que arriesgan su capital en el estado.
Entre sus funciones reforzadas, este Consejo tendrá la tarea de evaluar meticulosamente los indicadores de la industria, emitir comunicados de prevención en materia de seguridad o contingencias, coordinar los comités técnicos del Plan Estatal de Turismo y, de manera prioritaria, garantizar el irrestricto respeto a los derechos de los pueblos originarios.
La reforma entiende que el turismo se vive y se construye en lo local, por ello, los antiguos comités locales se transforman en Consejos Municipales de Turismo. Estas instancias trabajarán codo a codo con los cabildos locales bajo una nueva premisa: la región económica turística. Esta figura jurídica permitirá que varios municipios se agrupen para diseñar y ejecutar políticas públicas compartidas, optimizando recursos y creando corredores turísticos más atractivos.
Los nuevos Consejos Municipales tendrán la facultad de identificar y proponer zonas con alto potencial turístico dentro de sus territorios, sin embargo, no se tratará de un crecimiento desmedido; la ley mandata que se deban considerar de forma obligatoria criterios de identidad cultural, vocación productiva, biodiversidad y la preservación del patrimonio natural. Con esto, se busca que las ganancias del turismo permeen directamente en las cooperativas comunitarias y no se queden únicamente en las grandes cadenas transnacionales.
En el terreno de la competitividad global, la reforma introduce formalmente el concepto de Marca Destino. Esta herramienta jurídica y de mercadotecnia estratégica blindará la imagen de Chiapas, permitiendo diseñar campañas de posicionamiento y comunicación tanto a nivel nacional como internacional que sean ajenas a los vaivenes políticos de cada sexenio.











































