Organizaciones señalaron que el entorno urbano prioriza al vehículo motorizado y deja en desventaja a otros usuarios vulnerables
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El uso de la bicicleta en ciudades de Chiapas se ha convertido en una práctica cotidiana que avanza entre riesgos constantes, cerca del 70 por ciento de los traslados que se suscitan en zonas metropolitanas de la entidad dependen de vehículos motorizados, lo que deja al sector ciclista e incluso a los peatones relegados de cualquier modificación o proyecto vial que reduzca posibles siniestros, afirmó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
En el marco del Día Mundial de la Bicicleta, colectivos como Bicicatlán destacaron que la infraestructura actual no responde a la jerarquía de movilidad que establece la Ley de Movilidad y Transporte de la comarca, donde el peatón y el ciclista deberían tener prioridad, aunque la Secretaría de Movilidad estatal reconoció que menos del cinco por ciento de la red vial urbana cuenta con infraestructura ciclista funcional.
Las cifras sobre siniestros viales expusieron una problemática crítica, dado que la Organización Mundial de la Salud estimó que cada año entre 700 y 900 ciclistas perdieron la vida en accidentes a nivel global, mientras que en México el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública registró que el estado se mantiene entre las entidades con incremento sostenido de percances de tránsito en zonas urbanas en los últimos años.
En la región, la Secretaría de Salud ha documentado que los accidentes viales representan una de las principales causas de atención en urgencias en hospitales públicos, con un impacto mayor en jóvenes y trabajadores que utilizan la bicicleta como medio de transporte económico, en ese sentido más del 60 por ciento de la población en zonas urbanas carece de ciclovías seguras o conectadas.
El contraste entre el crecimiento urbano y la movilidad no motorizada ha derivado en un panorama donde la bicicleta es vista tanto como alternativa económica como factor de riesgo, municipios como Tuxtla Gutiérrez y Tapachula se han caracterizado por el alza en población ciclista, lo que se traduce a una mayor exigencia en infraestructura que atienda las necesidades y reduzca los riesgos de aquellos chiapanecos que optan por medios de transporte alternativos y amables con el medio ambiente.











































