La propuesta plantea mecanismos más claros de resguardo ante los riesgos que enfrentan quienes defienden humedales, selvas y bosques
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
En Chiapas se prepara una propuesta legislativa que busca dar un nuevo marco de protección a las personas que defienden el medio ambiente, puesto que quienes participan en la defensa de humedales, selvas, bosques y otros espacios naturales donde se han registrado conflictos por cambio de uso de suelo y presión sobre el territorio, por décadas han experimentado vulnerabilidad, hostigamiento y atentados que exponen su vida y su motivo de lucha.
La iniciativa plantea reconocer a los activistas ambientales como defensores de derechos humanos dentro del marco legal estatal, con la intención de que puedan acceder a mecanismos de protección más claros ante situaciones de riesgo, puesto que en México se tiene contabilizado un total de 200 agresiones contra defensores del medio ambiente en los últimos años, informaron los registros oficiales de organizaciones civiles locales, siendo la comarca uno de los epicentros con más casos significativos por su alta riqueza ambiental.
En la entidad existen más de 1.2 millones de hectáreas de selva y bosque que forman parte de los ecosistemas más importantes del sureste mexicano, sin embargo, estimaciones de instancias ambientales sostuvieron que el estado pierde alrededor de 20 mil hectáreas de cobertura forestal cada año por incendios, tala y cambio de uso de suelo, lo que mantiene activos múltiples conflictos en distintas regiones.
A nivel nacional, datos de la Comisión Nacional Forestal confirmaron que el país calculó más de seis mil incendios forestales por año, muchos de ellos concentrados en zonas con alta presión social y ambiental, una condición que afecta a la comarca, donde comunidades y colectivos han asumido la defensa de áreas naturales ante proyectos o actividades que consideran riesgosas para el entorno y la cultura local.
La propuesta legislativa buscará establecer el reconocimiento formal de quienes realizan esta labor y fortalecer los mecanismos de protección en el estado, territorio donde grandes movimientos y activistas han desarrollado una reputación y credibilidad invaluables para evitar que el 60 por ciento de la superficie chiapaneca continúe en vía de degradación.











































