El proyecto “Kilómetro por la Niñez”, busca que comercios, instituciones y espacios culturales se conviertan en entornos más seguros para menores
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La disminución de las apariciones públicas de los llamados Motonetos en San Cristóbal de Las Casas no ha significado una reducción de los riesgos para las infancias, integrantes de Melel Xojobal mencionaron que ahora observan señales menos visibles, pero igual de preocupantes, entre niñas, niños y adolescentes que pasan gran parte de su tiempo en calles, mercados y espacios públicos de la ciudad.
La organización señaló que ha comenzado a identificar consumo de drogas cada vez más fuertes entre menores de edad, además de reportes sobre establecimientos de actividad poco clara en zonas frecuentadas por infancias trabajadoras; la preocupación alcanzó a un número significativo de chiapanecos, dado que la entidad cuenta con más de 1.8 millones de niñas, niños y adolescentes, de acuerdo con proyecciones del Consejo Nacional de Población, cifra que representa cerca del 30 por ciento de la población estatal.
Las alertas se focalizaron en menores que pasan buena parte de su jornada fuera de espacios de protección, datos de la Medición de Trabajo Infantil expresaron que más de 200 mil niñas, niños y adolescentes en Chiapas realizan alguna actividad económica, una realidad que incrementa su exposición a entornos donde pueden presentarse situaciones de violencia, reclutamiento, explotación o consumo de sustancias.
Frente a este panorama, Melel Xojobal impulsó el proyecto “Kilómetro por la Niñez” para involucrar a comercios, instituciones y espacios públicos en la protección de las infancias; la iniciativa ha considerado que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública registró más de 12 mil llamadas de emergencia relacionadas con violencia familiar en la comarca durante el último año, problemática que suele impactar en las infancias chiapanecas.
La organización hizo el llamado a garantizar espacios seguros, acceso al agua y actividades culturales para las infancias y evitar que las problemáticas sociales alimenten el número de infantes que incursionan en grupos delictivos por falta de oportunidades y calidad de vida, por lo tanto, sería tarea del Estado el atender a estos sectores vulnerables con la intención de frenar un sistema de violencia que lacera a los más desprotegidos.











































