El sector transportista advirtió que una interrupción prolongada del abasto de gasolina y diésel podría frenar actividades
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El bloqueo indefinido en instalaciones de Petróleos Mexicanos en Chiapas por parte del movimiento magisterial ha encendido alertas sobre una posible afectación amplia en la movilidad y el abasto de combustible, con señalamientos de que la situación podría derivar en una parálisis de actividades esenciales para la vida diaria y el funcionamiento económico del estado.
El sector transportista advirtió que el riesgo de desabasto no es menor debido a la alta dependencia del suministro de gasolina y diésel en la entidad, donde datos del Sistema de Información Energética reportaron que la comarca concentró alrededor de dos por ciento de las estaciones de servicio del país, lo que limitó el margen de maniobra ante interrupciones prolongadas en la distribución.
El representante de la Alianza del Autotransporte Organizado señaló que las protestas forman parte de dinámicas sociales que surgen ante demandas acumuladas, mientras que cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía ubicaron a más de seis de cada 10 trabajadores en la entidad dentro de condiciones de informalidad laboral, lo que incrementa la vulnerabilidad económica frente a cualquier interrupción en transporte y movilidad.
El impacto potencial alcanzó al movimiento de mercancías y al transporte público, al considerar que registros del parque vehicular estatal señalaron que en la región circulan más de 800 mil unidades motorizadas, lo que convierte al suministro de combustible en un elemento clave para sostener tanto actividades productivas como traslados cotidianos de estudiantes y trabajadores.
El llamado final del sector transportista apuntó a una intervención inmediata de autoridades federales para evitar un escenario de afectación prolongada, mientras datos del Instituto Mexicano del Seguro Social indicaron que el estado mantiene una baja proporción de empleo formal en el sector transporte y logística, lo que refuerza la preocupación sobre la fragilidad económica ante una posible interrupción extendida del suministro energético.











































