En playas locales, la mayor parte de residuos encontrados corresponde a plásticos en distintos niveles de degradación
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
En el Pacífico chiapaneco se han detectado microplásticos en peces, moluscos y crustáceos, de acuerdo con investigadores de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), en hallazgos que muestran cómo estas partículas ya forman parte de la cadena alimenticia en zonas donde la pesca sigue siendo una actividad cotidiana para comunidades costeras del estado.
El Centro de Investigación de los Sistemas Costeros y Continentales de la UNACH reportó que en análisis realizados en la Costa del estado se han encontrado microplásticos en especies de consumo común, en áreas donde la actividad pesquera es una de las principales fuentes de ingreso y alimentación para familias que dependen del mar.
En estudios ambientales en playas del estado, alrededor del 70 por ciento de los residuos sólidos corresponde a materiales plásticos en distintos niveles de degradación, los cuales con el paso del tiempo se fragmentan y permanecen en el mar durante años, dispersándose en los ecosistemas costeros que alteran las condiciones naturales del entorno marino.
Investigaciones en el litoral del Pacífico de Chiapas han identificado al menos 15 especies marinas con presencia de microplásticos en sus organismos, entre ellas peces y crustáceos de interés comercial que forman parte de la dieta en comunidades costeras, lo que crea preocupación en el sector pesquero por los efectos en la calidad de los productos que llegan al consumo humano.
Cerca del 60 por ciento de los residuos que llegan a las costas chiapanecas provienen de actividades en tierra firme como descargas urbanas y escurrimientos agrícolas, en la entidad estos materiales terminan en ríos que desembocan en el océano, lo que mantiene un flujo constante de contaminación hacia zonas donde se desarrolla la pesca artesanal y el turismo costero
Especialistas de la UNACH señalaron que los cambios en los ecosistemas del Pacífico chiapaneco avanzan junto con procesos de erosión costera y variaciones en la temperatura del mar, lo que modifica la distribución de especies y mantiene la presión sobre los ecosistemas marinos, por lo que se considera necesario fortalecer el monitoreo científico y las acciones de reducción de plásticos en la región.











































