Música, cine y literatura se entrelazan en una propuesta que busca ampliar las historias más allá de las canciones y conectar desde la emoción
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
Hay canciones que encuentran su fuerza en aquello que muchas veces cuesta aceptar, y Te Creí, el nuevo sencillo de Aranza Cortés, nace desde ese instante en que una persona comprende que permanecer ya no es una opción, convirtiendo la decisión de alejarse de espacios, relaciones y entornos que dejaron de aportar bienestar en una historia profundamente humana con la que resulta fácil conectar.
Aranza construye esta nueva etapa artística desde la honestidad emocional y una sensibilidad que atraviesa cada una de sus letras, al transformar experiencias complejas en canciones cercanas que muestran fortaleza, vulnerabilidad y una confianza creciente en una voz creativa que sabe mirar hacia adelante sin perder de vista las huellas que dejan los cambios.
El lanzamiento de Te Creí abre la puerta a un álbum que encuentra inspiración en las despedidas, las transformaciones personales y la valentía que exige comenzar de nuevo, una propuesta que se aleja de los lugares comunes para explorar emociones que forman parte de la vida cotidiana y que adquieren una nueva dimensión a través de su interpretación.
La ambición creativa de Aranza también se extiende más allá de la música, dado que actualmente desarrolló tres cineminutos relacionados con este universo narrativo, avanza en la escritura de Diario de Cómo Decir Adiós y trabaja en una serie cinematográfica de siete capítulos donde cada episodio estará acompañado por una canción de esta producción discográfica.
Con una personalidad luminosa, una versatilidad que la lleva a transitar con naturalidad entre distintos formatos creativos y una determinación que deja ver metas claras a largo plazo, Aranza Cortés se encuentra construyendo una obra cada vez más amplia y sólida, encontrando en Te Creí el punto de partida ideal para una etapa que confirma su madurez artística como su deseo de conquistar nuevos horizontes.
¿Qué se siente presentar este sencillo llamado “Te Creí” como la primera pieza de un proyecto tan íntimo y estructurado desde hace tiempo? “Se siente como abrir una puerta que estuvo mucho tiempo cerrada, este sencillo es la primera parte de un álbum de siete canciones que he estado trabajando desde hace años, un proyecto que se llama “Cómo Decir Adiós”. Más que un disco, es un recorrido emocional por distintas versiones de mí misma que tuve que ir dejando atrás. Cuando lo escucho ahora en plataformas no solo pienso en la canción, pienso en todo lo que viví para poder llegar hasta aquí, en todo lo que tuve que atravesar emocionalmente para entender lo que significa realmente cerrar ciclos”, contestó.
Este proyecto parece ir más allá de la música. ¿Cómo nace la idea de construirlo como un relato que cruza distintos formatos? “Nace de algo muy simple, pero muy profundo y es que nadie nos enseña a decir adiós, ni a las personas, ni a las etapas, ni a las versiones de nosotros mismos que ya no nos hacen bien. Cuando llegué a Ciudad de México estaba en un proceso muy fuerte de cambio interno, me estaba despidiendo de una versión mía que no creía en sí misma, que se sentía insuficiente. El álbum narra justamente eso, el proceso de romperte, de reconstruirte y de entender que crecer no es solo avanzar, también es soltar”, afirmó.
¿Qué representa este sencillo dentro de ese universo narrativo? “Es la puerta de entrada a todo. Es una canción que habla de las veces en las que uno confía en promesas, en personas, en versiones de futuro que no siempre se cumplen, pero también habla de las mentiras que uno mismo se dice para sostener algo que ya no existe. Es una canción sobre el autoengaño, sobre ese momento en el que sabes perfectamente la verdad, pero decides ignorarla porque duele más aceptarla que sostener la ilusión”, respondió.
Además del álbum, mencionas un libro y una serie. ¿Cómo se entrelazan estas tres formas de contar la misma historia? “Todo está conectado, el libro se llama Diario de cómo decir adiós y es una especie de acompañamiento donde comparto mi proceso de reconstrucción personal. La serie tiene siete capítulos y cada uno está ligado directamente a una canción del álbum. Lo que quise hacer fue expandir la misma historia en distintos lenguajes, porque hay emociones que no se pueden encerrar solo en la música o solo en la escritura, necesitan distintos espacios para existir”, aseguró.
¿Qué significó tu llegada a Ciudad de México en este proceso creativo y personal? “Fue un salto completamente impulsivo, llegué con la idea de hacer música, pero también con muchas inseguridades sobre si realmente pertenecía a este medio, no estudié actuación ni producción de manera formal, y eso me generaba una sensación constante de no estar suficientemente preparada. Vivía mucho desde la comparación, desde la idea de que había personas más capacitadas que yo, pero al mismo tiempo, ese salto fue lo que me obligó a quedarme, a aprender en el camino y a confiar en lo que iba construyendo día con día”, apuntó.
Hablas de crear tus propias oportunidades. ¿En qué momento ese pensamiento cambia tu forma de estar en la industria? “Creo que cuando varias veces estuve a punto de regresar a mi ciudad, pero algo relacionado con la actuación me detenía, entendí que no podía seguir esperando a que alguien me diera permiso para hacer lo que quería, ahí cambió todo y empecé a ver que, si no existían las oportunidades, tenía que generarlas yo misma, ya sea, escribir, producir, dirigir, actuar. Todo empezó a mezclarse de forma natural porque ya no era una idea, era una necesidad de sostenerme creativamente”, sostuvo.
¿Cómo ha sido aprender dentro de una industria tan incierta y competitiva? “Ha sido un proceso de aprender a observar más y juzgar menos, en esta industria nadie te garantiza nada, todo es incierto, los proyectos, los tiempos, las decisiones. Entonces aprendes a bajar el ego, a entender que cada persona tiene algo que enseñarte; cuando estás en un set o en un estudio, todo te forma, incluso los errores y esa apertura ha sido clave para poder crecer sin romperme en el intento”, aseveró.
Hablas de las personas como espejos. ¿Qué significa eso en tu vida? “Para mí todas las personas son espejos, llegan a enseñarte algo, incluso si en el momento no lo entiendes; siempre me pregunto cómo estaba yo cuando conocí a alguien, porque eso también define lo que atraes. Hubo un momento en el que yo estaba emocionalmente en caos, en un lugar muy roto internamente, y aun así ciertas personas llegaron a moverme de nuevo hacia la música, como si fueran detonadores de algo que yo misma había apagado”, detalló.
¿Cómo describirías hoy tu relación con la música y la actuación? “Es una relación de refugio, pero también de confrontación, la música me ha mostrado mi lado más vulnerable, me ha expuesto emocionalmente de formas muy profundas, por otro lado, la actuación, en cambio, me ha dado estructura, me ha ayudado a sentirme más fuerte, más segura de mí misma. A veces siento que no podría sostener una sin la otra, si no hago arte, siento un vacío muy grande, como si me faltara una parte esencial de mí”, confirmó.
¿Qué representa la confianza dentro de tu proceso emocional? “Es un acto de valentía, la ingenuidad aparece cuando ya sabes la respuesta, pero decides ignorarla. Cuando no te haces caso a ti misma, ahí empieza la confusión. En el fondo, uno siempre sabe lo que está pasando, pero no siempre quiere enfrentarlo. Confiar también implica escucharte, aunque lo que escuches no sea lo que quieres oír”, destacó.
¿Qué duele más: que alguien te mienta o traicionarte a ti misma? “Duele más traicionarte a ti misma, porque ahí el engaño no viene de afuera, viene de uno mismo, es darte cuenta de que sí sabías, de que tu intuición estaba ahí, pero decidiste ignorarla, eso es más fuerte que cualquier mentira externa, porque te confronta directamente contigo”, señaló.
¿Cómo recuerdas la decisión de mudarte a Ciudad de México? “Fue completamente impulsiva. Me fui sin tener claridad de lo que iba a pasar, con miedo, con muchas dudas, con ideas muy rígidas sobre lo que ‘debía ser’ una artista. Pensaba que había un molde al que tenía que ajustarme, pero algo dentro de mí me empujó a irme. Hoy entiendo que esa decisión fue el inicio de todo lo que soy ahora, aunque en ese momento no lo comprendía”, enfatizó.
¿Qué parte de ti se ha transformado con el proyecto de tu nuevo álbum? “La parte que creía que no era suficiente, esa versión de mí que dudaba constantemente de su capacidad, que no se sentía preparada, que vivía desde la comparación. Este álbum cierra ese ciclo, entendí que muchas cosas no sucedían no porque no fueran para mí, sino porque yo misma no me creía capaz de lograrlas”, expresó.
Si miras todo este proceso, ¿qué parte de Aranza muere simbólicamente con este proyecto y qué parte nace? “Muere la insuficiencia, esa necesidad constante de validar si era suficiente o no, este álbum representa el cierre de ese bucle donde las cosas no sucedían por mi falta de confianza y ahora que culminé este proceso musical y creativo nació una versión mía más consciente, más firme, que entiende que el punto de partida siempre es creer en uno mismo, incluso cuando todo alrededor te dice lo contrario”, finalizó.












































