Habitantes plantean reforzar la vigilancia en zonas turísticas y mejorar la coordinación entre autoridades para contener la inseguridad
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En Chiapa de Corzo, la pederastia, robo y homicidios encabezan los delitos registrados durante los primeros cinco meses de 2026, una situación que ha generado preocupación entre sus habitantes porque el municipio no solo es un punto habitacional importante, también es uno de los principales destinos turísticos de Chiapas, donde la seguridad influye en la actividad económica y en la llegada de visitantes.
La Fiscalía General del Estado reportó 91 carpetas de investigación en este periodo, una cifra menor a las 123 del mismo lapso de 2025, dentro de ese total destacaron la pederastia y el robo con 11 casos cada uno, además del homicidio culposo, narcomenudeo y daños con 10 registros, junto con siete expedientes por lesiones culposas, lo que avala la gravedad de la ola de inseguridad en la demarcación territorial y la importancia de desplegar estrategias para reducir el número de crímenes.
Más que cifras, los delitos tienen un impacto directo en la vida cotidiana, la pederastia afecta a niñas, niños y adolescentes, el robo genera preocupación en familias y comercios, mientras que los homicidios culposos implantan la sensación de riesgo en distintos puntos del municipio, sobre todo en la zona centro, donde se concentran 16 carpetas de investigación, lo que equivale al 18 por ciento del total.
Los habitantes informaron que en años recientes no se había visto una presión tan constante de este tipo de delitos al mismo tiempo, lo que ha cambiado la percepción de tranquilidad en uno de los municipios más emblemáticos de la entidad y donde el turismo es una de las principales actividades que permiten la activación económica, por lo tanto, intensificar las medidas de prevención del delito tiene que ser prioritario si se quiere evitar un colapso social y financiero.
Como respuesta, se planteó reforzar la vigilancia en áreas turísticas y comerciales, mejorar la coordinación entre autoridades municipales y estatales, y fortalecer la denuncia ciudadana, con la intención de reducir los delitos de mayor incidencia y recuperar la confianza en un municipio donde la actividad turística depende en gran medida de la seguridad en calles, plazas y espacios públicos.











































