Pobladores de distintas regiones cuestionan la distribución de recursos municipales y exigen mayor transparencia
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
Más de 20 de las 62 comunidades que conforman Tuzantán continúan sin recibir obra pública, una situación que ha comenzado a generar molestia entre habitantes de distintas localidades que aseguraron seguir en espera de mejoras básicas mientras observan cómo avanza el tiempo sin que sus necesidades sean atendidas; la inconformidad no gira alrededor de nuevas obras, tiene relación con rezagos que se han acumulado durante años y que siguen presentes en varias zonas del municipio.
La preocupación en Tuzantán mantiene condiciones sociales que dependen en gran medida de la inversión pública, puesto que de acuerdo con mediciones oficiales, alrededor del 67 por ciento de la población vive en situación de pobreza, mientras que más del 20 por ciento enfrenta pobreza extrema, cifras que ventilan las condiciones deplorables y el olvido que la actual administración mantiene en rubros de infraestructura pública y servicios esenciales.
Habitantes de comunidades como Laureles, Nueva Tenochtitlán, Benito Juárez, La Flor y Xochiltepec afirmaron que los proyectos no han llegado con la misma frecuencia que a otras localidades, dado que, las que se encuentran alejadas de la cabecera municipal son las que más carencias en caminos, drenaje, agua potable y espacios comunitarios tienen, por lo tanto, el apoyo municipal es imprescindible para su desarrollo.
Las críticas también apuntaron a la distribución de los recursos públicos, dado que, al ayuntamiento le es asignado un presupuesto de 100 millones de pesos, fondos que deberían ser dirigidos a programas y proyectos que minimicen el rezago social y que lleve prosperidad a la comunidad, sin embargo, los habitantes afirmaron que la edil Grissel Vázquez Zambrano esposa del exalcalde Bany Obed Gúzman Ramos continua el legado de marginación de su antecesor.
La falta de proyectos en estas comunidades preocupa aún más porque una de cada cuatro viviendas en el municipio presenta carencias relacionadas con servicios básicos o condiciones de la vivienda, una realidad que mantiene vigente la exigencia de mayor transparencia y una distribución más equilibrada de la obra pública.











































