El alza en alimentos básicos concentró el gasto familiar en lo indispensable y limitó otros consumos cotidianos
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Aunque el salario mínimo llegó este año a 315 pesos diarios, para muchas familias chiapanecas la sensación es que el dinero dura menos que antes, El aumento de la canasta básica terminó absorbiendo gran parte de ese ajuste y hoy comprar lo indispensable para comer durante un mes exige más de ocho jornadas completas de trabajo, una carga que pesa en los hogares chiapanecos donde una sola persona sostiene a toda la familia.
El aumento de la canasta básica terminó por borrar buena parte del beneficio que representó el ajuste salarial, dado que los precios crecieron 7.9 por ciento en las comunidades rurales y 8.1 por ciento en las ciudades, una diferencia que golpea con fuerza en Chiapas, donde siete de cada 10 habitantes viven en municipios con rezagos sociales y donde cualquier aumento en la comida se merma la economía del hogar.
La presión alcanzó el costo de la alimentación diaria, donde una persona necesita reunir al menos dos mil 599 pesos al mes para cubrir su comida en una ciudad y mil 966 pesos en una comunidad rural, cantidades difíciles de alcanzar para miles de familias que dependen de trabajos temporales, pequeños negocios o actividades sin ingresos fijos.
En los mercados, el ajuste se percibe en cada compra, los consumidores mantienen el mismo presupuesto de hace unas semanas, pero regresan con menos productos, el tomate ha llegado hasta los 55 pesos por kilo y el limón alcanza los 60, precios que han obligado a reducir compras, modificar menús y dejar fuera alimentos que antes eran habituales en la mesa.
El salario mínimo registró un aumento de 13 por ciento este año, aunque el encarecimiento de los alimentos absorbió gran parte de ese avance, cuatro de cada 10 personas viven en localidades rurales y la mayor parte del ingreso familiar se destina a la comida, por lo que cada incremento en la canasta básica termina traduciéndose en menos productos y en una dieta cada vez más ajustada.











































