El costo fuera del sistema de seguridad social puede ser tan alto que muchas familias no pueden cubrirlo
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La insuficiencia renal crónica avanza en Chiapas con un crecimiento cercano al cinco por ciento cada año, una tendencia que se ha vuelto más visible por el aumento de enfermedades como la diabetes, la hipertensión y la obesidad que terminan por dañar de forma lenta, pero constante la función de los riñones y obligan a miles de personas a depender de tratamientos de por vida.
El impacto más duro aparece cuando el tratamiento debe pagarse de manera particular porque un paciente sin seguridad social puede gastar hasta 40 mil pesos al mes para mantenerse estable, una cifra que incluye sesiones de hemodiálisis que se realizan varias veces por semana además de medicamentos, estudios y atención complementaria que no pueden suspenderse sin poner en riesgo la vida.
En ese sentido, la comarca tiene 12 por ciento de la población adulta viviendo con diabetes diagnosticada mientras que cerca del 30 por ciento presenta hipertensión arterial según estimaciones de salud pública lo que convierte a estos dos padecimientos en el principal origen del daño renal que cada año sigue creciendo en hospitales y clínicas del estado.
La atención de esta enfermedad se proporciona en zonas urbanas como Tuxtla Gutiérrez Tapachula Comitán y San Cristóbal de Las Casas donde se ubica la mayor parte de unidades especializadas, además se estimó que el 80 por ciento de los pacientes en tratamiento de hemodiálisis en el estado depende del sistema público que en muchos casos opera cerca de su límite de capacidad por la alta demanda.
La problemática se agrava en los hogares porque más del 60 por ciento de los pacientes no se encuentran afiliados al seguro social, lo que obliga a cubrir gastos de forma directa mientras en el estado se registran miles de consultas anuales por enfermedades crónicas que siguen creciendo y muestran la urgencia de reforzar la prevención con cambios sencillos en alimentación actividad física y control médico temprano.











































