A pesar del bajo nivel general, el narcomenudeo, robo, homicidio y violencia familiar tuvieron la mayoría de reportes
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En Chiapas se registraron pocas denuncias formales ante las autoridades, apenas 13.33 por cada 100 mil habitantes en los primeros cuatro meses de 2026, una cifra que puso a la entidad en el segundo lugar nacional con menor incidencia reportada según el Observatorio Ciudadano de Fomento Económico de Chiapas, una cifra que ayuda a dimensionar el volumen de casos que llegan a las fiscalías frente al tamaño de la población y frente a lo que ocurre en otras entidades del país.
Las denuncias mostraron una caída importante en los últimos años, con una reducción de 44.2 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior y una baja acumulada de 56.4 por ciento si se compara con el promedio desde 2020, un comportamiento que se traduce en menos carpetas de investigación abiertas y menos reportes formales que entran al sistema de justicia, lo que modifica la forma en que se registra la incidencia en la entidad.
Aunque el total de denuncias es bajo, los casos que sí se reportan se concentraron en pocos delitos, donde el narcomenudeo representó 15.3 por ciento, el robo 15 por ciento, el homicidio 12.6 por ciento y la violencia familiar 11.8 por ciento, una distribución que permite ver con claridad en qué puntos específicos se mantiene la actividad delictiva registrada y cómo se reparten los hechos que sí llegan a las autoridades.
La violencia familiar es uno de los datos más crudos, puesto que se detectó un incremento de 20 denuncias en tan solo el primer cuatrimestre del 2026; por otro lado, el narcomenudeo reportó un aumento de 84 a 113 casos en el mismo periodo, estadísticas que encendieron las alarmas rojas en Chiapas en estos rubros, puesto que, crímenes como el robo y el narcomenudeo se vinieron a la baja, lo que se interpretó como un crecimiento desigual en la actividad delictiva estatal.
Esta problemática dejó a la comarca con una posición baja en denuncias a nivel nacional, pero con variaciones internas que no desaparecen en el tiempo, donde algunos delitos bajan y otros suben de forma simultánea, lo que permite ver que el número total no cuenta toda la historia de lo que ocurre, dado que los problemas se concentraron en rubros específicos que siguen apareciendo de manera constante en los registros oficiales.











































