Cerca del 30 por ciento de los negocios en zonas costeras operan de forma intermitente durante el año
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
En Puerto Madero, la Plaza Madero sigue sin recuperar la función para la que fue construida, con áreas deterioradas, estructuras incompletas y zonas que no han logrado volver a operar como espacios comerciales frente a la playa, a pesar de haber sido pensada como un punto para detonar la actividad turística en la costa de Tapachula con locales, andadores y servicios para visitantes.
El turismo en la costa de Chiapas mantiene un comportamiento irregular que afecta proyectos como este, dado que la ocupación hotelera en temporadas bajas se ubica alrededor del 45 por ciento, un nivel que limita la llegada constante de visitantes y deja a muchos negocios dependiendo de periodos específicos del año para poder sostener ingresos, pagar mantenimiento y mantener personal activo.
En el mismo entorno económico, alrededor del 30 por ciento de los negocios turísticos en comunidades costeras trabajan de manera intermitente durante el año, abriendo solo en temporadas altas o fines de semana con mayor flujo de visitantes, esto ocasiona una actividad económica inestable que afecta a espacios comerciales que dependen del movimiento continuo de turistas para mantenerse en funcionamiento.
A esto se suma un problema estructural en la infraestructura turística de la región, donde se han registrado pérdidas superiores al 18 por ciento en instalaciones menores debido a fenómenos climáticos y a la corrosión salina propia de las zonas de playa, un factor que acelera el desgaste de construcciones cercanas al mar y obliga a inversiones constantes que muchas veces no alcanzan para frenar el deterioro.
En este contexto, más de dos mil familias dependen de manera directa o indirecta del turismo y la pesca en Puerto Madero, lo que mantiene la presión sobre estos espacios para operar en pésimas condiciones, puesto que representan una fuente clave de ingresos en la costa sur de la coamrca, donde cualquier interrupción en la actividad turística se traduce de inmediato en afectaciones económicas para la población local.











































