La incidencia delictiva mantiene presión sobre las autoridades, mientras habitantes demandan seguridad
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En Tuxtla Gutiérrez, la inversión de más de 26 millones de pesos en nuevas unidades para la Policía Municipal ha colocado el tema de la seguridad en el centro del escrutinio público, mientras el Gobierno local presenta patrullas, cuatrimotos y scooters eléctricos como refuerzo a la vigilancia, en varias colonias la percepción ciudadana sigue marcada por recorridos irregulares y poca presencia policial en momentos clave del día.
La compra incluyó un número significativo de vehículos de transporte, con la intención de ampliar la movilidad de los elementos y cubrir zonas donde las unidades grandes tienen dificultades para entrar, sobre todo en colonias con alta densidad poblacional y calles estrechas donde la respuesta suele tardar más de lo normal.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el 71.2 por ciento de la población en Tuxtla Gutiérrez se siente insegura, además seis de cada 10 personas han dejado de realizar actividades cotidianas como salir de noche o usar transporte público por miedo a la delincuencia, lo que muestra cómo la inseguridad modifica la vida diaria en la capital.
El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública mencionó que la comarca acumuló más de 18 mil delitos denunciados en el primer semestre de 2026, mientras que el robo a casa habitación superó los 400 casos en el estado durante el mismo periodo, cifras que mantienen la presión sobre las corporaciones locales y alimentan la percepción de riesgo en distintos municipios.
Asimismo, los cuestionamientos en Tuxtla giran entre la inversión en equipo y los resultados en la calle, en colonias del oriente y poniente la demanda se repite, más patrullajes, más presencia y atención constante a los reportes ciudadanos, esto a causa del gran gasto que se realiza en recursos materiales y herramientas para facilitar las labores de vigilancia y que contrasta con la percepción real de inseguridad en Tuxtla Gutiérrez.











































