Organizaciones de derechos humanos piden intervención de autoridades ante un conflicto que involucra la posesión de locales
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
En el mercado público Dr. Belisario Domínguez de Ocosingo, un grupo de 37 locatarios tseltales ha denunciado la disputa por el control de uno de los espacios comerciales más antiguos de la cabecera municipal, acusaron despojo de locales, bloqueos y actos de violencia que, aseguraron, han afectado su trabajo y su vida familiar dentro de un mercado fundado por comunidades indígenas desde 1985.
Los locatarios, integrantes del Congreso Nacional Indígena, afirmaron que han enfrentado cierre de locales, retiro de mercancía y construcción de bardas para impedir el acceso a sus espacios de trabajo, además de amenazas y presiones que han derivado en la pérdida de ingresos para varias familias tseltales que dependen de la venta diaria en este centro de abasto.
Entre los casos expuestos, mencionaron a personas que llevan meses sin poder trabajar, algunos superan los 200 días sin acceso a sus locales, lo que ha generado afectaciones económicas directas en sus hogares, sabiendo que el 60 por ciento de los comerciantes tiene como su única fuente de ingreso la venta de sus productos para sostener a sus respectivas familias.
Ocosingo es una de las demarcaciones territoriales de la entidad donde más abunda el comercio informal y los mercados locales mueven la economía local, por lo tanto, el 70 por ciento de los chiapanecos de la región se desenvuelven en ese rubro, este margen de relevancia financiera ha ocasionado que en la comarca ocurran conflictos relacionados con la posesión de espacios comerciales en mercados públicos, aseguró el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Por consiguiente, los locatarios tseltales expresaron que no buscan confrontación, más bien desean el reconocimiento de sus derechos como copropietarios del mercado, mientras insisten en la restitución de sus espacios de trabajo y en la intervención de autoridades para frenar lo que consideran actos de despojo que han puesto en riesgo la estabilidad de decenas de familias que han construido su sustento en este centro de abasto durante más de tres décadas.











































