Anunciaron la colecta estatal “30 Toneladas” y la activación de la campaña nacional “Cambio por Cambio”
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
El Banco de Alimentos de Tuxtla Gutiérrez conmemora este año tres décadas de labor ininterrumpida, consolidándose como un eje fundamental en el rescate y distribución de sustento en el estado con los índices de pobreza más agudos del país. En el marco de este trigésimo aniversario, la institución anunció el lanzamiento de una ambiciosa estrategia de recaudación quincenal y comunitaria para ampliar de forma urgente su padrón de beneficiarios.
La licenciada Rocío Anzueto, directora general del organismo en el municipio, encabezó una rueda de prensa en las instalaciones de la organización, donde expuso la cruda paradoja de la seguridad alimentaria en México. Beity precisó que mientras en el país se desperdician anualmente un aproximado de 30 millones de toneladas de comida, más de una veintena de mexicanos fallecen al día por causas ligadas a la desnutrición.
Para hacer frente a este rezago en la entidad, el Banco formalizó el arranque de la campaña “Cambio por Cambio” en conjunto con la cadena de tiendas de conveniencia OXXO, la cual operará formalmente durante los meses de julio, agosto y septiembre.
Esta campaña de redondeo convoca a la ciudadanía a aportar voluntariamente sus centavos o montos mayores directamente en caja para acumular una meta mínima indispensable de 400 mil pesos, fondos que se canalizarán en su totalidad a la compra directa de arroz y frijol.
La directora detalló con franqueza que las cadenas comerciales rara vez donan este tipo de granos o insumos como el azúcar y el aceite debido a que, al formar parte de la canasta básica regular, son productos de nula merma comercial. Por este motivo, el Banco se ve forzado a adquirirlos en grandes volúmenes para transferirlos a costos preferenciales a las familias, requiriendo un abasto aproximado de 200 kilogramos diarios de estos granos para conformar las despensas que distribuyen periódicamente.
“Nuestro gran sueño es que llegue el día en que el frijol y el arroz no le cuesten un solo peso al beneficiario en su cuota de recuperación básica.”
A la par del redondeo comercial, y con motivo de la conmemoración oficial fijada para el próximo 9 de agosto, se abrió la convocatoria para el “Reto de las 30 Toneladas”. Esta iniciativa exhorta a empresas locales, universidades, asociaciones civiles y particulares a donar víveres en especie.
“Una tonelada representa apenas una tarima en nuestro almacén operativo”, matizó la directiva, confiando en que la respuesta solidaria de la sociedad chiapaneca superará la meta trazada inicialmente para este festejo de tres décadas de servicio social continuo.
Actualmente, el complejo opera bajo un presupuesto mensual de un millón 200 mil pesos, sostenido por cuotas de recuperación mínimas. Pese a que hoy cubren Tuxtla Gutiérrez y 17 municipios prioritarios tales como Chiapa de Corzo, Berriozábal, San Fernando, Villaflores y Jaltenango el alcance es insuficiente.
“Llegar a 16 mil 500 personas puede parecer una gran cifra, pero frente a las necesidades reales del centro y norte del estado, no es nada”, aseveró Beity, señalando la existencia de amplias listas de espera en comunidades marginadas.
La confiabilidad y fiscalización del organismo le han valido el respaldo de fundaciones de alcance internacional. Recientemente, la Fundación Slim se incorporó formalmente a la red de 59 bancos del país, trazando la ambiciosa meta de alimentar a cuatro millones de mexicanos para el año 2028.
Como primer beneficio tangible de este acuerdo, la sede en Tuxtla recibió una unidad móvil refrigerada con capacidad para siete toneladas, optimizando así la logística de recolección de perecederos y cárnicos de comercios aliados.











































