Tras formarse en el CEA de Televisa, el intérprete suma proyectos en televisión y teatro mientras explora distintas facetas dentro de la actuación
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
Alejandro Goguet conoce bien lo que significa conectar con una audiencia, antes de llegar a los foros de televisión logró crear una comunidad de millones de seguidores en TikTok e Instagram con contenido basado en la comedia y el entretenimiento, una etapa que le permitió acercarse al público desde un lugar más espontáneo y personal; esa experiencia frente a la cámara también se convirtió en una base para desarrollar nuevas habilidades y explorar su faceta como actor.
Esa cercanía forma parte de la personalidad que muestra fuera de la pantalla, alguien relajado, carismático y genuino, cualidades que han acompañado su crecimiento profesional mientras asume nuevos desafíos dentro de la actuación; después de graduarse del Centro de Educación Artística (CEA) de Televisa, comenzó a participar en distintos proyectos televisivos que le permitieron conocer diferentes dinámicas de trabajo y ampliar su experiencia como intérprete.
Su trayectoria incluye participaciones en producciones como Regalo de Amor, Los Hilos del Pasado, Hermanas y Un Amor Compartido, además de proyectos teatrales como Vaselina, El Casting y Despertar de Primavera; cada uno de estos espacios le ha permitido enfrentarse a distintos personajes y fortalecer las herramientas que hoy utiliza para construir nuevos papeles, mientras continúa desarrollando una carrera que combina la creación de contenido con la actuación.
Actualmente, Alejandro forma parte de Corazón de Oro, telenovela producida por Pedro Ortiz de Pinedo, donde interpreta a Juan de la Fuente, un personaje que marca una nueva etapa en su carrera al convertirse en su primer antagonista juvenil; dentro de la historia, Juan es parte del conflicto sentimental que vive Miranda, interpretada por Andrea Rossell, quien se encuentra entre la relación con Leandro, personaje de Moisés Peñaloza, y la presencia de este nuevo interés amoroso.
Para Alejandro, interpretar a Juan representa un reto por la complejidad del personaje y los cambios que atraviesa durante la trama; por ello, comparte cómo ha sido dar vida a este papel, la experiencia de asumir una nueva faceta como actor y el proceso que lo llevó de crear contenido en redes sociales a formar parte de una producción televisiva.
Alejandro, vamos a platicar un poquito sobre lo que vienes promocionando ahorita, que es la telenovela Corazón de Oro. Cuéntame, ¿cómo te sientes de haber participado en este proyecto? “Muy bien, muy contento, la verdad. Ha sido una experiencia muy bonita porque primero tuve la oportunidad de hacer un antagónico, algo que nunca había tenido, siempre había interpretado personajes más buenos, más bonachones, y ahora entrar en un personaje completamente diferente fue muy divertido”.
Juan es alguien que vive muchas situaciones intensas, entonces como actor fue un reto muy interesante, mis escenas nunca eran tranquilas, siempre estaba pasando algo, un conflicto, una pelea o alguna situación complicada, por lo tanto, poder interpretar a alguien que hace cosas que Alejandro no haría fue una experiencia muy enriquecedora”, respondió.
También compartiste pantalla con un elenco con mucha trayectoria. ¿Qué ha significado para ti trabajar con actores como Cynthia Klitbo, Gabriel Soto, Mayrín Villanueva y Gala Montes? “Ha sido un gran honor. Más allá del talento que tienen, algo que me llevo mucho es la humildad con la que trabajan, son personas con carreras enormes, con muchos años en la televisión, pero en el día a día son muy cercanos y muy sencillos”.
“Creo que eso hizo que el ambiente dentro del elenco fuera tan bonito, yo los sentí como una familia, como personas con las que podías platicar, aprender y convivir. Para mí fue una experiencia muy importante porque pude compartir con actores de quienes tenía mucho que aprender”, detalló.
¿De quién sientes que aprendiste más durante esta producción? “Creo que, de Gala Montes, porque fue con quien más escenas compartí, al tener más tiempo juntos hubo una dinámica donde podíamos hablar mucho del trabajo, de los personajes y de las escenas”.
“Ella siempre fue muy abierta para ayudarme, cuando le preguntaba algo me daba su opinión, pero siempre desde el respeto, desde un lugar donde buscaba aportar. Esa confianza me ayudó mucho porque podía escuchar otra perspectiva y llevarla a la escena”, explicó.
Con Gala compartiste escenas muy intensas, donde había muchos enfrentamientos entre Juan y Miranda. ¿Cómo fue construir esa relación de trabajo con ella? “Fue muy bonito porque desde el principio hubo mucha confianza, recuerdo que la primera escena que tuvimos juntos era bastante intensa y yo estaba muy concentrado pensando en todo lo que tenía que hacer”.
“Ella llegó con mucha tranquilidad y me ayudó a sentirme cómodo, creo que esa confianza se refleja en pantalla, porque para hacer escenas con tanta tensión necesitas sentirte seguro con la otra persona y saber que ambos están trabajando para contar la misma historia”, mencionó.
Hay escenas donde incluso llegan a los golpes y la química entre ustedes se nota mucho. ¿Qué pasa cuando ves ese trabajo terminado en pantalla? “Es muy diferente vivirlo durante la grabación a verlo después. Cuando estás en el set estás concentrado en muchas cosas, los diálogos, las indicaciones, las cámaras y todo lo que ocurre alrededor”.
“Pero cuando lo ves ya terminado entiendes cómo llega al público, hace poco vi una escena donde ocurre el atropello de Leandro y después viene toda esa tensión entre los personajes, y fue muy padre ver que sí se transmitían el enojo, el conflicto y esa relación complicada que tienen”, afirmó.
¿Te pasa como a muchos actores que ven su trabajo en pantalla y piensan que pudieron haber hecho algo diferente? “Sí, claro, creo que es algo que nos pasa a todos, algo muy interesante de esta novela fue que empezó a transmitirse mientras nosotros todavía seguíamos grabando, entonces podía verme y aprender de lo que estaba haciendo”.
“A veces veía alguna escena y pensaba ‘esto lo puedo cambiar’ o ‘esto lo puedo llevar de otra manera’. Entonces llegaba a las siguientes grabaciones con esas ideas. Fue una experiencia muy buena porque pude ir creciendo junto con el personaje”, contestó.
También mencionabas que venías de otros formatos como teatro y cine. ¿Qué fue lo que más tuviste que adaptar para entrar al lenguaje de una telenovela? “Creo que entender que cada formato tiene su propio lenguaje, yo venía de hacer teatro y otros proyectos donde buscaba una actuación más contenida, más naturalista, pero la telenovela tiene una energía diferente”.
“Con Juan también ayudó mucho que era un personaje muy extrovertido, muy seguro de sí mismo y que permitía jugar con sus expresiones y sus movimientos. Poco a poco fui entendiendo cómo llevarlo a ese universo sin perder la esencia del personaje”, aseguró.
Muchos villanos creen que hacen lo correcto, aunque sus acciones sean cuestionables. ¿Qué crees que justifica a Juan para comportarse de la manera en que lo hace? “Creo que Juan vive en una burbuja de privilegio. Él no piensa que está haciendo el mal, simplemente está acostumbrado a conseguir lo que quiere y actúa mucho desde sus impulsos”.
“Con Miranda pasa algo muy claro, él siente que la ama y que merece estar con ella, pero no logra ver más allá de su propia realidad, desde ahí empieza a tomar decisiones equivocadas y termina involucrándose en situaciones cada vez más complicadas. Lo interesante del personaje es que nunca piensa ‘voy a convertirme en un villano’; sus acciones y sus decisiones lo llevan hasta ese punto”, expresó.
Has participado en teatro, televisión y también creas contenido. ¿Cuál de todos esos espacios te ha exigido una transformación más grande y por qué? “Creo que el teatro; me encanta la televisión y ha sido una experiencia increíble, pero el teatro me ha permitido hacer personajes mucho más distintos y arriesgados”.
“He tenido la oportunidad de interpretar personajes muy alejados de mí, entrar en mundos completamente diferentes y explorar lugares que quizá son más difíciles de encontrar en otros formatos. Para mí ha sido una escuela muy importante porque constantemente te obliga a transformarte y a salir de lo que ya conoces”, sostuvo.
¿Qué crees que sea más difícil, construir una carrera o mantenerse fiel a uno mismo mientras esa carrera crece? “Creo que ambas cosas tienen su dificultad; construir una carrera requiere mucho trabajo, paciencia y perseverancia, pero también es importante no perderte cuando empiezan a llegar las oportunidades”.
“En esta profesión puedes llegar a dedicar todo tu tiempo al trabajo, especialmente en proyectos como una novela donde las jornadas son muy largas. Por eso creo que es importante encontrar un equilibrio y recordar que también existe una vida personal fuera de la actuación”, puntualizó.
Después de una etapa tan intensa de trabajo, ¿qué aprendizaje te deja esta experiencia? “Me deja mucho aprendizaje, tanto personal como profesional, entendí que puedes entregarte completamente a un proyecto, pero también necesitas cuidarte durante el proceso”.
“La disciplina es muy importante, pero también lo es disfrutar el camino, esta novela fue un reto grande para mí, pero al mismo tiempo fue una experiencia que disfruté muchísimo y que me permitió crecer como actor”, refrendó.
Hace poco escuché que el ser humano vive diferentes tipos de muertes a lo largo de su vida, no solamente la física, sino también emocionales o personales. En este caso, ¿qué parte de Alejandro murió después de terminar estos seis meses de grabación y qué parte resurgió? “Creo que quien murió fue Juan. Primero fue dejar de grabarlo y ahora también viene esa despedida al verlo terminar en pantalla. Es un proceso extraño porque durante mucho tiempo ese personaje forma parte de tu vida diaria”.
“Pero también siento que algo de él se queda conmigo. Los personajes siempre dejan algo, y Juan me dejó mucho aprendizaje, mucha experiencia y la oportunidad de explorar una parte diferente de mí como actor”, aseveró.
Ahora que la historia se acerca al final, ¿qué significa para ti despedirte de Juan? “Me da mucha nostalgia porque terminas encariñándote con los personajes. Aunque Juan hace cosas complicadas y tiene consecuencias por sus decisiones, como actor tienes que entenderlo, conocer sus motivaciones y acompañarlo durante todo el camino”.
“Fue un personaje que disfruté muchísimo. Me permitió hacer algo diferente a lo que había hecho antes y creo que siempre voy a recordar esta etapa con mucho cariño”, agregó.
¿Qué esperas que el público se lleve de Juan después de conocer toda su historia? “Espero que puedan verlo como un personaje complejo. No solamente como alguien que hace cosas malas, sino como alguien que tiene una historia detrás, con conflictos y contradicciones”.
“Creo que los personajes más interesantes son los que no son completamente buenos o malos. Juan comete errores y toma malas decisiones, pero también tiene una construcción que permite entender por qué actúa como actúa”, comentó.
¿Con qué te quedas después de haber vivido esta experiencia con Corazón de Oro? “Me quedo con mucho agradecimiento por la oportunidad, por las personas que conocí, por todo lo que aprendí y por haber disfrutado el proceso”.
“Creo que la carrera no solamente se trata de llegar a un lugar, sino de valorar todo lo que sucede mientras estás construyendo ese camino, Corazón de Oro fue una experiencia muy importante para mí y una etapa que siempre voy a recordar”, finalizó.










































