La falta de mensajes adaptados a lenguas originarias puede retrasar la detección de enfermedades de alto riesgo
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La prevención de enfermedades transmitidas por insectos enfrenta un problema adicional en Chiapas, muchas comunidades reciben información de salud en español, aunque una parte importante de la población utiliza lenguas indígenas en su vida diaria; esto puede dificultar que los mensajes sobre dengue, Chagas, zika, chikungunya, leishmaniasis y paludismo lleguen de la misma manera a todas las personas.
En la comarca más de 1.4 millones de personas se reconocen como integrantes de un pueblo indígena, por eso especialistas afirmaron que las campañas de salud necesitan adaptarse a las comunidades y no solo enviar los mismos mensajes para todos, cuando una persona recibe información en su propio idioma tiene más posibilidades de identificar riesgos, reconocer síntomas y buscar atención a tiempo.
La diferencia de lenguas cambia la forma en que cada comunidad entiende una enfermedad, en la entidad existen 12 lenguas indígenas con presencia en distintas regiones del estado, esto provoca que algunos insectos o padecimientos tengan nombres diferentes según la zona, por lo que los mensajes de prevención necesitan tomar en cuenta la manera en que cada población explica y reconoce estos problemas de salud.
La situación es relevante porque estas enfermedades afectan a miles de personas, puesto que durante 2024, el estado registró más de 20 mil casos de dengue, uno de los niveles más altos del país, lo que muestra que la prevención necesita llegar a todas las comunidades, en especial aquellas donde las condiciones de clima y territorio favorecen la presencia del mosquito transmisor.
El proyecto impulsado por investigadores busca crear materiales de salud desde un enfoque multicultural, dado que, en México más de siete millones de personas hablan alguna lengua indígena, por lo que especialistas consideraron necesario que la información médica llegue de formas distintas y no solo en español; explicar una enfermedad desde la lengua y la realidad de cada comunidad puede ayudar a reducir confusiones, romper mitos y lograr que más personas actúen antes de que un padecimiento avance.











































