Menos alumnos significa menos recursos para algunas escuelas, lo que puede poner en riesgo servicios importantes para la educación
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Cuando una escuela pierde alumnos, puede afectar los apoyos que ayudan a que el plantel funcione mejor, en Chiapas algunas escuelas enfrentan esta situación porque una menor inscripción puede reducir los recursos con los que cuentan para mantener servicios como personal de apoyo, limpieza, actividades extra y otras herramientas que hacen más cómoda la estancia de los estudiantes.
El jardín de niños Ignacio Zaragoza Seguín, ubicado en el fraccionamiento Las Brisas de Tuxtla Gutiérrez, vive esta realidad durante el proceso de inscripciones, la directora del plantel explicó que la escuela cuenta con una amplia oferta académica, cultural y deportiva, así como amenidades que garantizan un ambiente de aprendizaje sano y seguro para cada uno de sus estudiantes, siendo una de las unidades educativas más completas, pero que pueden estar en riesgo si la matrícula continúa baja.
Algunos datos del Consejo Nacional de Población mencionaron que en la comarca la cantidad de niñas y niños menores de 15 años ha bajado en las últimas décadas, al pasar de representar cerca del 45 por ciento de la población en 1990 a alrededor del 31 por ciento en años recientes, esto quiere decir que en algunas zonas hay menos estudiantes disponibles para llenar los grupos y que las escuelas tienen más dificultades para mantener una matrícula estable.
El cambio se nota más en comunidades pequeñas donde una escuela depende de pocos estudiantes para operar con todos sus servicios, siendo alrededor de 19 planteles de educación básica los que prevalecen en zonas rurales con la intención de evitar el rezago educativo, la deserción escolar y mitigar el impacto económico que sufrirían las familias chiapanecas al tener que trasladarse por grandes distancias, por eso la baja matrícula es una señal de alerta sobre la permanencia de estos espacios cercanos a la comunidad.
La falta de alumnos no solo es un problema para las escuelas, también puede afectar a maestros, trabajadores de apoyo y padres de familia que buscan opciones educativas completas para sus hijos, la Secretaría de Educación estatal reportó que en el último ciclo escolar la matrícula estatal superó el millón 700 mil estudiantes, una cifra que dejó clara la importancia de que cada plantel conserve condiciones atractivas para que las familias confíen en sus escuelas.










































