Marimba, tambores y un ambiente familiar acompañaron una noche de fe y alegría durante las festividades de la capilla
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
La Capilla Santa María de Jesús Sacramentado inició sus festividades 2026 con una celebración llena de fe, música y convivencia entre vecinos del Fraccionamiento Bosques del Parque, donde decenas de familias se reunieron para acompañar las actividades que tendrán lugar hasta el próximo 30 de julio.
Uno de los momentos más esperados se vivió este miércoles con la coronación de reyes, príncipes, reinas y princesas de la festividad, una tradición que reúne a la comunidad alrededor de esta celebración religiosa. Andrea González Flores recibió la corona como reyna, Heray Gael Acero Corzo fue coronado como rey, mientras Alina Ovando Tovilla y Rodrigo Alejandro Salinas Gonzáles fueron distinguidos como princesa y príncipe durante una noche que combinó oración, alegría y la participación de quienes acudieron a la capilla.
Las actividades comenzaron desde las seis de la tarde con el Santo Rosario, seguido de la misa celebrada a las siete de la noche por el párroco Víctor Giovanni Velasco Domínguez, más tarde, alrededor de las ocho de la noche, llegó el momento de la coronación, para después dar paso a la música y al ambiente festivo con la participación de Benjamín, quien puso ritmo a la celebración.
La fiesta se vivió en las calles cercanas a la capilla con un recorrido donde participaron los reyes, príncipes, reinas y princesas de las festividades, junto con los asistentes, quienes acompañaron el momento entre marimba, tambores y un ambiente de unión; la celebración permitió que familias y vecinos compartieran una noche de convivencia, alegría, fey mantuvieran vivas las tradiciones religiosas.
Estas actividades forman parte del homenaje a Santa María de Jesús Sacramentado Venegas, religiosa mexicana reconocida por su servicio a personas enfermas y de escasos recursos, ella nació en Jalisco en 1868, fundó la congregación de las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús y fue canonizada en el año 2000 por el papa Juan Pablo II, convirtiéndose en la primera santa mexicana.
La celebración continuará durante los próximos días con distintas actividades hasta llegar al 30 de julio, fecha en la que se recuerda su festividad religiosa, ese día se realizará una misa a las siete de la noche encabezada por el sacerdote Daniel de Jesús López Hernández y finalizará, a las ocho de la noche, donde se llevará a cabo el cierre con música, baile y la participación de la marimba para despedir las fiestas en honor a Santa María de Jesús Sacramentado.











































