Gobierno rechazó haber ocultado información luego de que se le solicitó ampliar la evaluación del proyecto
PORTAVOZ/AGENCIAS
La conservación de la Antigua Ciudad Maya y los Bosques Tropicales Protegidos, fue el centro de debate internacional luego de que durante la 48ª sesión del Comité del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), celebrada en Busan, República de Corea, los Estados parte acordaron aplazar hasta 2027 la revisión integral del estado de conservación del único Bien Mixto de México e insistieron en la necesidad de contar con más información sobre los efectos de la obra.
La decisión abrió un nuevo desacuerdo entre Gobierno mexicano y la Unesco, puesto que mientras el Comité mantuvo observaciones sobre la infraestructura construida dentro del área de influencia de Calakmul y solicitó fortalecer las evaluaciones sobre sus impactos, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) rechazaron que el país haya incumplido con la entrega de la información requerida.
En un comunicado difundido este fin de semana, ambas dependencias aseguraron que el Estado mexicano entregó, conforme a los plazos establecidos por la Unesco, todos los informes solicitados, incluidas las evaluaciones naturales y culturales del bien, por lo que calificaron como “incorrecto” atribuir al país una omisión en la entrega de información.
LA PREOCUPACIÓN
Calakmul fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial en el 2002, por su riqueza arqueológica y, en 2014, se convirtió en el primer Bien Mixto de México al incorporar también el valor ecológico de la Reserva de la Biosfera de Calakmul. Esa categoría implica un monitoreo permanente por parte de la Unesco sobre las condiciones de conservación del sitio.
El análisis discutido en Busan se sustenta en el proyecto de decisión elaborado por el Centro del Patrimonio Mundial con base en las evaluaciones técnicas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS).
Si bien ambos organismos reconocen las acciones de conservación reportadas por México, consideran que aún es necesario ampliar la evaluación para descartar posibles afectaciones al Valor Universal Excepcional que justificó la inscripción de Calakmul como Patrimonio Mundial.
Entre las principales observaciones figura el impacto acumulativo de las obras asociadas al Tramo 7 del Tren, incluidas estaciones ferroviarias, caminos de acceso, centros de atención a visitantes, infraestructura turística y el Hotel Mundo Maya, desarrollados dentro del área de influencia del sitio.
Por ello, el organismo solicitó al Estado mexicano presentar un nuevo informe sobre el estado de conservación del bien antes del 1 de febrero de 2027, acompañado de un plan de acción con medidas de mitigación y seguimiento.
Además, los órganos consultivos recomendaron avanzar hacia una Evaluación Ambiental Estratégica que permita analizar de forma integral los efectos de las distintas obras de infraestructura en la región, al considerar que las Manifestaciones de Impacto Ambiental elaboradas para cada proyecto no sustituyen un análisis acumulativo de los posibles impactos.
LA RESPUESTA DEL GOBIERNO
Frente a la resolución del Comité, la Conanp y el INAH sostuvieron que México sí cumplió con cada uno de los requerimientos formulados por la Unesco.
Las dependencias señalaron que entre 2022 y 2026 el INAH presentó seis informes sobre el estado de conservación de Calakmul y documentó acciones de conservación de monumentos arqueológicos, estudios mediante tecnología LiDAR, la restauración del conjunto pictórico de Ch’ik Naahb, la conservación del friso estucado de la subestructura IIC y la habilitación de dos museos de sitio.
En materia ambiental, la Conanp afirmó que durante la Misión de Monitoreo Reactivo realizada por especialistas de la Unesco en septiembre de 2025 proporcionó toda la información solicitada sobre las medidas de mitigación implementadas durante la construcción del Hotel.
Entre ellas mencionó la construcción sobre palafitos, la reducción del número de pisos y habitaciones respecto al proyecto original, el respeto al dosel forestal, la instalación de pasos de fauna, la protección y mantenimiento de aguadas, el uso de energía solar y otras acciones orientadas a disminuir el impacto ambiental de la obra.
Para el gobierno del país, el problema no fue la falta de información, sino que el informe elaborado por la Misión de Monitoreo Reactivo de la propia Unesco no estuvo listo para integrarse a la documentación distribuida entre las delegaciones antes de la sesión del Comité.
Por ello, la representación mexicana manifestó su inconformidad al considerar que el proyecto de decisión fue elaborado sin incorporar formalmente las conclusiones de esa misión, pese a que el país atendió todos los requerimientos técnicos y facilitó el trabajo de los especialistas internacionales.
“Consideramos que la ausencia de las conclusiones de la Misión en la presente recomendación limitó el panorama necesario para contar con una evaluación precisa de las condiciones que presenta el sitio en este momento”, señalaron la Conanp y el INAH.
Las dependencias también advirtieron que aplazar el análisis del informe hasta la sesión de 2027 puede llevar a que el Comité valore información que ya no refleje las condiciones actuales del bien.










































