La falta de hospitales, oportunidades laborales y acceso a servicios básicos mantiene amplias diferencias entre comunidades originarias
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Hablar de igualdad en Chiapas sigue siendo complicado para muchas comunidades indígenas, donde conseguir atención médica, terminar los estudios o encontrar un empleo estable continúa siendo mucho más difícil que en otras partes del estado, una realidad que habitantes de Los Altos aseguraron que todavía se vive todos los días.
Algunos habitantes de San Juan Cancuc, explicaron que después de estudiar una carrera universitaria tuvieron que dedicarse al cultivo y comercialización de café porque en su comunidad no encontraron oportunidades para ejercer su profesión, además comentaron que cuando alguien se enferma el problema apenas comienza porque muchas familias deben recorrer largas distancias para buscar un hospital donde sí haya médicos, medicinas o especialistas.
Las diferencias también aparecen en los datos oficiales, dadoque 33.95 por ciento de la población de la comarca vive con rezago educativo, lo que representa un millón 989 mil 877 personas, además de que solo 66 por ciento de los habitantes tiene acceso efectivo a la educación, el porcentaje más bajo del país, cifras del Sistema de Información de Derechos Sociales del Comité Estatal de Información Estadística y Geográfica, mostraron que estas condiciones golpean con mayor fuerza a las comunidades indígenas.
Otro sector de la población, consideró que mientras no existan mejores hospitales, caminos y servicios públicos suficientes muchas personas seguirán dependiendo de la medicina tradicional, una situación que también afecta con mayor intensidad a las mujeres indígenas, puesto que 20.1 por ciento de ellas no sabe leer ni escribir, mientras que entre las mujeres no indígenas el porcentaje baja a 3.6 por ciento, una diferencia que limita el acceso a oportunidades y al conocimiento de sus derechos.
En muchas comunidades indígenas la gente no está pidiendo privilegios, solo quiere que sus hijos puedan estudiar, encontrar un trabajo y recibir atención médica sin tener que salir de su municipio, pero esa oportunidad todavía no llega para todos, basta ver que entre la población hablante de lengua indígena el promedio de escolaridad apenas alcanza 5.7 años, lo que significa que para muchas familias terminar la primaria sigue siendo el límite de sus estudios y aspiraciones de movilidad social.










































