Alertan por retos virales y mensajes que pueden poner en riesgo a adolescentes
FRANCISCO BACILIO/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La actividad de niñas, niños y adolescentes en Internet requiere una mayor supervisión ante la circulación de publicaciones que pueden incentivar a las conductas perjudiciales y los especialistas en derechos humanos consideran necesario reforzar la prevención y la formación digital para que los menores puedan identificar situaciones de riesgo.
Entre las principales preocupaciones se encuentran los llamados retos virales, los cuales son presentados como juegos o desafíos entretenidos pese a que pueden implicar peligros para la integridad de quienes intentan reproducirlos.
A esto se suman contenidos relacionados con apuestas, consumo de bebidas alcohólicas, conducción imprudente y otras prácticas que pueden resultar especialmente dañinas durante la adolescencia.
La necesidad de obtener mayor alcance y generar ingresos mediante las plataformas puede provocar que determinados creadores de contenido pongan en tendecia el impacto de sus publicaciones sobre las posibles consecuencias para su audiencia.
De acuerdo con la defensora, durante la adolescencia existe una mayor debilidad en la aceptación social y a la influencia del entorno, situación que puede involucrar a que los jóvenes imiten comportamientos observados en Internet sin tener en cuenta completamente las consecuencias.
El problema aumenta cuando una conducta potencialmente peligrosa es presentada ante miles de seguidores como algo divertido, normal o sin consecuencias, bajo esa lógica, un desafío difundido como entretenimiento puede terminar ocasionando daños a la salud, problemas legales o efectos emocionales irreparables.
Se ha exrpresado preocupación por la aparición de mensajes que normalizan prácticas como las apuestas y el consumo de alcohol a edades tempranas, así como por contenidos relacionado con el abuso sexual infantil.
Ante este escenario, madres, padres y tutores tienen un papel importante al acompañar a los menores en su experiencia digital y entre las acciones recomendadas se encuentra mantener conversaciones constantes sobre las publicaciones que observan, enseñarles a cuestionar aquello que consumen y promover la denuncia de materiales que puedan representar una amenaza.
La responsabilidad, sin embargo, no debe recaer exclusivamente en las familias, la activista planteó la necesidad de que las empresas encargadas de las redes sociales mejoren sus mecanismos para detectar y limitar publicaciones perjudiciales para usuarios menores de edad.
También consideró que es importante que las autoridades impulsen estrategias de prevención y alfabetización digital dentro de los centros educativos, con el propósito de brindar a los estudiantes herramientas para reconocer manipulaciones, identificar riesgos y tomar decisiones más seguras en el entorno virtual.










































