La compra de útiles escolares y uniformes desgasta la economía de las familias
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
A pocos días de que inicie formalmente el nuevo ciclo escolar, las familias chiapanecas enfrentan un severo golpe a su economía provocado por el alza generalizada en los costos de los insumos indispensables para el regreso a las aulas. La compra de uniformes, calzado y mochilas catalogada como el último gran desembolso antes del primer día de clases, registra incrementos de hasta un 40 por ciento en su valor comercial debido a la elevada demanda de temporada que se vive en los principales centros urbanos de Chiapas.
De acuerdo con un sondeo en los comercios del centro de la capital, un uniforme escolar básico puede alcanzar este año un precio de hasta 300 pesos. A esta cifra se suma el costo del calzado escolar, que oscila entre los 500 y los 700 pesos por par, y las mochilas, cuyos valores varían desde los 250 hasta los 500 pesos, según la calidad, resistencia y diseño del producto.
Adela Gutiérrez, comerciante y propietario de una papelería ubicada en el centro de la ciudad, explicó que el gasto final en útiles escolares guarda una relación directa con las marcas elegidas y el tipo de institución a la que asisten los estudiantes, sea pública o privada. Gutiérrez precisó que cada padre adapta sus compras al alcance de sus posibilidades financieras, pero remarcó que solo en el rubro que abarca uniformes, mochilas y zapatos, el gasto promedio por alumno se ubica entre los mil 500 y los 2 mil pesos, monto que debe sumarse al costo total de la tradicional lista de útiles.
Por su parte, padres de familia expresaron su preocupación e inconformidad ante la constante escalada de precios que se repite año con año en estas fechas.
Destacaron que, aunque comprenden la dinámica estacional del mercado local, la acumulación de gastos genera una afectación profunda y duradera en la estabilidad económica de los hogares.
Frente a este escenario, tutores y especialistas coinciden en que la estrategia más efectiva para mitigar el impacto consiste en adquirir los materiales de forma anticipada y estructurar un plan de ahorro familiar a lo largo del año dedicado de manera exclusiva a la cobertura de estos rubros.
En la actualidad, la suma total de las compras necesarias para el inicio del ciclo lectivo incluyendo la lista de útiles, el calzado, los uniformes y las prendas complementarias exige una inversión por alumno que oscila entre los dos mil 500 y los cuatro mil 500 pesos, variando en función del nivel educativo que curse el estudiante.
El panorama se torna crítico para aquellas economías familiares que deben solventar la educación de más de un menor. En estos casos, la cifra total destinada al reingreso escolar rebasa con facilidad los ocho mil y hasta los 10 mil pesos por hogar, obligando a muchas familias a recurrir al endeudamiento, al uso de tarjetas de crédito o al empeño de bienes para poder cumplir con todos los requerimientos exigidos por las planteles educativos de la entidad.
La estrategia más efectiva para mitigar el impacto consiste en adquirir los materiales de forma anticipada










































